La gestión del secretario de Gobierno estaba seriamente cuestionada por la demora en la implementación del Programa de Protección Ciudadana. Su sucesor se ocupa hasta la fecha de Prensa y Ceremonial, y tendría el acompañamiento de los secretarios más influyentes de la Comuna. Las pujas por el cargo desnudaron las ambiciones de poder de varios funcionarios. ¿Nueva etapa o más de lo mismo?
El miércoles, día de reunión de gabinete, “Pietra” como le decían en intimidad, estuvo ausente. Desde la última semana arreciaban los trascendidos sobre su alejamiento. Tras desmentidas y el hermetismo habitual, este jueves 3 se supo que amparándose en que reúne los requisitos para jubilarse presentó su renuncia, situación que desató una verdadera puja entre los sectores internos del curtismo. Finalmente, Daniel Galera, el locutor “leal” que se desempeña hasta el momento como subsecretario de Prensa y Ceremonial, se queda con el puesto.
En un clima muy enrarecido, el municipio fue testigo de la fuerte pelea de todos los que querían ser los elegidos. El subsecretario Roberto Torres está en la actualidad muy abocado a sus tareas en el ministerio de Casal, por lo cual no era conveniente un cargo que requiere tanta presencia territorial. Se especuló con la unificación de las secretarías de Gobierno y la General, con un superpoderoso Miguel Ríos; y con que el titular de Deportes y Cultura, Héctor Chavez, volvía al primer piso de la Comuna. De todos modos, es un hombre de “Pocho” – en dupla con el secretario del tercer piso - quien obtuvo la venia.
También estuvo en carrera la abogada Dora Curcio, de muy buena relación con los colegas concejales del oficialismo. Como recompensa a la mujer que se ocupa de la letra chica comunal, su área, Planeamiento, pasa de dirección a subsecretaría. En cambio, Prensa y Ceremonial retrocede un casillero y vuelve a ser dirección, a cargo de Mabel Galloso.
Desde bancas opositoras desconfiaban hasta último momento en que el intendente adopte esta medida antes de las elecciones, teniendo en cuenta su perfil conservador. Aventuraban que el metalúrgico ya no posee el dominio de su tropa y que está notablemente influenciado por su entorno para la toma de decisiones. Más allá de estas apreciaciones, no pocas voces – y no todas opositoras – deslizaban que la pelea en Gobierno era por la “caja”.
Cabe recordar que la suerte de Pietrantonio quedó sellada a partir de dos sucesos en su área con ribetes escandalosos. El notable atraso en la implementación de la central de monitoreo de las cámaras de seguridad, del plan de Scioli. Y previamente la renuncia del director de Tránsito, envuelto en serias denuncias, significó el principio del fin

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