La gestión Camau no para de generar escándalos. La semana pasado arrancó con la denuncia de coimas, ahora inicia con una importante baja política en su gestión. El gremialista ocupaba la Secretaría General del municipio Capital. Las últimas "negociaciones" del Intendente con el flamante nuevo cuerpo gremial de la AOEM debilitaron la relación y agudizó "la diferencia". La renuncia disminuye políticamente el cuadro de Camau y pone en jaque los vínculos con el “fracasado fabianismo” que cada vez son más evidentes. No se descartan otras renuncias.
La baja del sindicalista Pedro Lugo sin dudas traerá consecuencias graves a "la tensa calma municipal" puertas adentro.
La renuncia de Lugo además significa que el gremialista volverá a las trincheras y "empujar desde allí" para conseguir lo que no pudo otorgar desde el otro lado del mostrador.
Además inicia -tempranamente- el desmembramiento de una conducción que hasta ahora seguía obsecuentemente los caprichos de gestión de Camau, su padre y el "delgado" triunvirato tácito.
La baja temprana de Lugo además deja cojo al fabianismo y acelera empuñar una lucha que asoma descarnada. La cuestión central del viaje en picada en Nación no parece distante y eso podría mantenerlos en calma a ambos bandos, por lo menos hasta que aclare
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