Sostuvieron que el sistema actual de Salud Pública de la provincia motiva dificultades en el clima laboral y las relaciones interpersonales” y “tiene serias deficiencias las cuales se manifiestan en la escasa planificación”.
El director del Hospital local, Rodrigo López junto a la Jefa de Atención Médica Sonia Obregón, la Jefa de Guardia Silvina Foster, la Jefa de Sector Final Eugenia Ceraso, y la Jefa de Sector Intermedio Laura Jaramillo, informaron que renunciaron a la conducción del nosocomio local.
Los profesionales sostiene que al momento de presentarnos al concurso de Dirección y los distintos niveles de conducción se conformó un equipo interdisciplinario basado en las capacidades técnicas y los perfiles idóneo y se elaboró un proyecto compartido orientado a la gestión y administración eficiente y de calidad
Esta iniciativa de trabajo, tenía también como ejes rectores “ la transparencia y equidad”.
“En función de lo antedicho se conformó un equipo interdisciplinario fortaleciendo a los referentes de cada área con representación de los distintos sectores en la toma de decisiones”, función que se llevaba adelante –según remarcó el equipo- “con la articulación y coordinación entre los distintos niveles de atención”.
En este contexto, es que “se inició un proceso de cambio que apuntaba a la construcción de un modelo de Hospital para el que se abrieron diversos espacios de participación con el fin de involucrar a todo el colectivo de trabajo”, sostuvieron los profesionales.
“Se empezó a trabajar en numerosos proyectos, y se lograron grandes avances. Se inició el Proyecto de Centro de Día de Salud Mental, la continuación de la obra de ampliación del Hospital, se sostuvo la actividad del quirófano llegando incluso a incorporar recientemente un anestesista, trabajos en evaluación de la calidad asistencial y la accesibilidad, la revalorización del Área Programa como eje fundamental de la estrategia de Atención Primaria, la elaboración conjunta e implementación de Misión y Visión del Hospital para sentar las bases de la planificación estratégica, el Plan de Evacuación y Seguridad, la ampliación del recurso humano en distintas áreas, estableciendo prioridades y en base a las necesidades. Se impulsó el trabajo por comités (Docencia, Epidemiología y otros), el trabajo intersectorial y coordinado con otras instituciones”, señalaron.
No obstante, López y su equipo explicaron que ante todo el proceso de trabajo que encararon, “se detectó una significativa resistencia al cambio, dificultando los procesos, realidad que no desconocíamos al momento de iniciar la gestión, pero que se consideró como un desafío y una enorme oportunidad de mejora”.
“Entendiendo que es una realidad innegable de nuestro sistema de Salud Pública la dificultad en el clima laboral y las relaciones interpersonales, problema que no tiene una causa única si no que es complejo de abordar, consideramos que en el contexto provincial y zonal actual, en lugar de actuar en pos de dinamizar esta problemática y apoyar a la gestión local en la resolución de estos conflictos, se profundizó y agudizó la situación, por lo cual hoy nos sentimos deslegitimizados y cuestionados de manera infundada”, aclararon.
Por último sostuvieron que “la organización del sistema público de salud tiene serias deficiencias las cuales se manifiestan en la escasa planificación, con obstáculos en la gestión de los recursos humanos y físicos. No es un dato menor a considerar que nuestros Hospitales vecinos de la Zona IV, tanto Junín de los Andes como San Martín de los Andes no cuentan hoy con director ni equipo de gestión establecido”.
“Es por todo lo antedicho que con un sentido de equipo de trabajo decidimos resignar a nuestros cargos, pero no a los principios y valores que nos fundamentan”, culminaron.
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