Los turistas se quejan de las tarifas en los distintos destinos cordobeses, mientras que los dueños de hoteles y restaurantes aseguran que han subido menos que los costos. Un debate tras una temporada estival con menos movimiento que las anteriores
De un lado, los clientes. Argumentan que hacer turismo en las Sierras es caro y que hoteles, cabañas, restaurantes y bares se abusan con sus precios. Para ellos, si bajaran los costos, habría más gente vacacionando en el país.
Del otro lado, los dueños de esos servicios. Sostienen que esta temporada trabajaron al límite de la rentabilidad y que con los costos de insumos, servicios e impuestos, el margen es cada vez más escaso. Para ellos, si bajaran los costos, podrían reducir tarifas.
“Pagué por una posada en Brasil un 30 por ciento menos que por una cabaña similar en las Sierras y un 50 menos que en la Costa. Con esa relación, prefiero el mar brasileño”, apunta Mariela. “Una cerveza a 80 pesos en un bar es robo”, se queja Rubén. “Quieren trabajar dos meses y vivir todo el año. La mayoría no acepta tarjetas. Si la nafta no fuese tan cara, hubiera ido aún más gente a Brasil o a Chile”, acota Pablo. Esos comentarios se multiplican en medios y redes sociales cuando se discute sobre la temporada que está más chau que hola.
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