La renovación de bancas abre conflictos en el oficialismo

En Diputados hay recelos y sospechas sobre la estrategia de los legisladores kirchneristas puros y de los movimientos sociales
El juego de negociaciones, "rosca" y acuerdos en el universo del oficialismo provincial con miras a la renovación de las bancas en la Legislatura bonaerense amenaza con agudizar los tironeos dentro del bloque de diputados del Frente para la Victoria, donde conviven sectores de orígenes diversos. Aunque por ahora el conflicto se mantiene en latencia, quienes conocen de cerca la actualidad de la bancada aseguran que podría estallar más temprano que tarde.

Es que el bloque conducido por Raúl Pérez pondrá en los próximos comicios 21 bancas en juego, más de la mitad de las 37 con las que cuenta, correspondientes a los representantes de la Primera, Cuarta, Quinta y Séptima sección electoral. Y quienes dejan sus escaños en diciembre ya se lanzaron de cabeza a trabajar en acuerdos seccionales para asegurarse espacios en las listas.

El frente de conflicto entre los legisladores del oficialismo se convirtió en una amenaza más concreta luego de que la Casa Rosada habilitara a Martín Sabbatella a competir por la Gobernación con una lista de adhesión, que además contará con candidatos legislativos propios, en donde podrían encontrar "refugio" dirigentes del kirchnerismo puro.

Fuentes cercanas a la bancada aseguran que el proceso en marcha podría profundizar las diferencias entre los legisladores de la mesa chica de conducción y el grupo de diputados representantes de movimientos sociales, algunos de los cuales ya mostraron afinidad política con el sabbatellismo.

En ese último grupo se encuentran la esposa de Luis D'Elía, Alicia Sánchez; Sandra Cruz -encolumnada en el Frente Transversal de Edgardo Depetri-; Adriana Toloza y el dirigente del Movimiento Evita Fernando "Chino" Navarro. De ellos, sólo dos finalizan su mandato legislativo en diciembre: Sandra Cruz y Adriana Toloza, ambas de la Primera sección electoral (norte del Conurbano).

En ese marco, muchos sacaron a la luz en los últimos días el malestar que generó la participación de Navarro y Cruz junto a Sabbatella en un acto de organismos de Derechos Humanos en el que se criticó con dureza la política de seguridad del gobierno provincial.

Por lo pronto, en el bloque se esfuerzan por mantener la imagen de unidad. "En las sesiones de este año en las que teníamos que estar todos, bajamos a sesionar los 37, y por ahora en el trabajo legislativo no hay ruido", destacan. Pero, al mismo tiempo, reconocen que en los últimos encuentros del bloque los tironeos salieron a la luz, luego de que, de acuerdo a esa versión, algunos diputados de los movimientos sociales blanquearan sus diferencias con la conducción.

MOVIMIENTOS EN CIERNES

En ese juego de recelos, el centro de las miradas está puesto ahora en las dos diputadas que deberán dejar sus bancas, Sandra Cruz y Adriana Toloza. En el caso de Cruz, el malestar se agudizó luego de que volviera a exponer sus diferencias con el gobierno provincial, al participar de una movilización de los gremios de trabajadores judiciales donde se cuestionó con dureza la figura de Daniel Scioli.

En el bloque aseguran que tanto Cruz como Toloza tendrían pocas chances de conseguir espacios en las listas del oficialismo por la Primera sección. Y, en ese marco, estiman que podrían buscar lugares en las listas del sabbatellismo. En el juego de hipótesis, otra posibilidad que se maneja es que los movimientos sociales vayan a nivel seccional con un sello propio y una lista de adhesión, lo que evitaría, en algunos casos, tener que presentarse en las internas.

De concretarse, el movimiento podría generar una ruptura en el oficialismo tras la renovación, aseguran fuentes cercanas al bloque oficialista. Es que, consideran, los legisladores que ingresen por el sabbatellismo conformarían una bancada propia, a la que se alistarían también los diputados de movimientos sociales que continuarán en sus bancas hasta 2013.

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