Si bien no habría bloqueos en la circulación, los productores entrerrianos se preparan para reclamar la apertura de las exportaciones de trigo y el pago de las compensaciones por la venta de ese cereal. El epicentro sería el acceso al túnel subfluvial.
Con la campaña ya iniciada, de la que se espera cosechar un total de 12,7 millones de toneladas, el Gobierno no ha dado señales aún respecto de cuánto trigo autorizará a exportar, teniendo en cuenta que el mercado doméstico consume unos seis millones de toneladas.
Gonzalo Álvarez Maldonado, explicó que “no hay cotización y el productor no puede vender”, y agregó: “El martes le solicitamos una audiencia al gobernador Sergio Urribarri, pero todavía no recibimos una respuesta”. El dirigente que también integra la Mesa de Enlace Nacional no quiso adelantar cómo serán las jornadas de reclamo. No obstante, Maldonado precisó que la demora en el pago de las compensaciones del trigo sigue siendo preocupante.
Maldonado aseguró que el sector productivo argentino, en especial el entrerriano, ha demostrado que tiene voluntad de diálogo, pero el gobierno se está abusando, ya que no se han cumplido las promesas y anuncios que se realizó para el sector.
Por su parte, Mario Schussel, dirigente de Federación Agraria indicó a diario Uno que “estamos cansados de reclamar por el pago de las compensaciones, pero no pasa nada. Se publican cosas, se hacen anuncias, pero la plata no llega al bolsillo del pequeño y media productor”.
El ministro de Agricultura, Julián Domínguez anunció meses atrás en Entre Ríos el pago de las compensaciones a los productores triguero. Sin embargo, los ruralistas afirman que “aún seguimos esperando”, y que “es todo muy burocrático, con muchas trabas”. La Comisión de Enlace nacional le pidió una audiencia al ministro Domínguez para reclamarle la apertura del mercado, pero el funcionario todavía no recibió al sector, puesto que el pedido de audiencia no habría sido formal. Lejos de arreglar el problema, lo pateó, dicen por abajo los dirigentes rurales que todavía están aguardando una reunión para aclarar las cuestiones del trigo, que según ellos sigue siendo preocupante.
La intervención en el mercado comenzó en 2006, cuando el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, exigió a exportadores y molineros que no pagaran más de un determinado precio. Dos años después, la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) creó los llamados ROE verde para controlar las exportaciones. El argumento es que se debía desacoplar el valor internacional del trigo respecto del local para que no aumentara el precio del pan. La protección, según los productores, no benefició a los consumidores, ya que el precio del pan siguió incrementándose y los pequeños productores en vía de extinción



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