Dentro de los pedidos realizados por el sector, el que aparece con más chances es el de habilitar lugares para estacionar en la vía pública. Todavía no hay nada definido.
El primer paso se dio en la mañana de ayer, cuando los integrantes del Concejo Municipal recibieron en la sala de sesiones al Secretario de Gobierno del Municipio, Fernando Muriel, para analizar en detalle los pedidos realizados por el sector. Si bien el tema aún no está resuelto, algunas de las demandas efectuadas parecen con chances de poder prosperar.
En primer lugar, prácticamente quedó descartada la opción de poder unificar la tarifa. Además de plantearse algunos condicionamientos legales, Muriel reconoció que la propuesta de incorporar ticketeras a los móviles apareció durante la primera protesta de los remiseros pero, con el correr de las reuniones, fue quedando afuera del listado de pedidos.
La que tampoco figura con chances, es la autorización para recoger pasajeros en la vía pública. De acuerdo a la postura mostrada por el Ejecutivo, el sistema de remises no puede superponerse al otro sistema de transporte que ya funciona bajo esa metodología, que son los taxis. En principio, los remises sólo seguirán "levantando" pasajeros en los domicilios de los clientes o en las playas de las empresas.
Donde hubo mucha discusión es en torno a la habilitación para estacionar en la vía pública. Hoy, los móviles sólo pueden esperar viajes en las playas de las empresas. Pero ante la falta de espacios en dichos lugares, terminan haciéndolo en la vía pública, a espaldas de los controles.
La oposición habló de habilitar espacios en las plazas de los barrios. Una parte del oficialismo, reconoció que se podrían destinar algunos espacios frente a clínicas, sanatorios y bancos. Y todos coincidieron en la necesidad de establecer una metodología para que no sean multados los móviles que no se encuentran en servicio y son utilizados para uso personal.
En este punto, Muriel se mostró abierto a las modificaciones, pero alertó sobre la necesidad de sumar a las empresas de remises a la hora de las responsabilidades. "Los agencieros tienen que cumplir un rol para mejorar la situación. Hace unos años, había más de una playa por empresa", recalcó.
Finalmente, quedó sin definiciones el tema del tope a la cantidad de unidades. A pesar de que se dijo que fue el propio mercado quien se encargó de ir regulando el funcionamiento del servicio, hubo en dato que llamó la atención y que alertó sobre la necesidad de intervenir en el sector: durante el último mes hubo siete bajas en el número de remises, cuando el promedio venía siendo de dos altas mensuales.
Por estos días, existen unos 300 móviles circulando por la ciudad. Desde hace tiempo, lograron agruparse y darle cierta institucionalidad a un reclamo que, recién ahora, podría empezar a ver algunos resultados.

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