El local era uno de los Bares Notables de la Ciudad. Pero el año pasado cerró en medio de una polémica por los rumores de conversión a un local de venta de ropa deportiva de una marca famosa.
Entre los objetos a rematarse, hay siete heladeras comerciales, tres freezers, una cámara frigorífica, tres cocinas industriales, quince mesadas, 130 sillones tapizados en cuero, sesenta mesas de roble, once billares profesionales y cuatro pooles, mesitas de apoyo redondas, diez mesas con tableros de ajedrez, entre otras cosas.
La Richmond era uno de los Bares Notables de la Ciudad. Pero el año pasado cerró en medio de una polémica por los rumores de conversión a un local de venta de ropa deportiva de una marca famosa. Según sus dueños, la actividad era deficitaria y la ley que lo declara “notable” protege el inmueble pero no la actividad. Desde entonces, el lugar permanece cerrado y con sus vidrios pintados de blanco.
Aunque por estos días, los vecinos contaron que detectaron movimiento en su interior. El lugar está en proceso de remodelación.
Y es que para evitar su total abandono como la Confitería del Molino, el Gobierno porteño permitió que el local tuviera "otros usos", siempre y cuando se respetara el valioso inmueble, lo que habilitó a los actuales dueños a destinarle otra actividad comercial y desactivó el recurso de amparo que impedía el cambio de rubro.
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