Relocalizados del Patono reclamarán por seguridad y ampliación de servicios

Relocalizados del Patono reclamarán por seguridad y ampliación de servicios
Hoy los vecinos evaluarán los reclamos ante la falta de agua en algunas viviendas y los problemas de inseguridad que sufren durante las noches. Por su parte, en la costanera Sur todavía hay una familia que no fue reubicada y que se encuentra sobre la traza de la extensión de la avenida Jorge Romero.
Auna semana del traslado de las familias relocalizadas de las barriadas Arazaty y Caridi a sus nuevas viviendas el Patono e Independencia, los nuevos vecinos hoy se reunirán para reclamar la falta del servicio de agua potable en algunas de las unidades habitacionales, así como también mayor seguridad para el lugar. Los nuevos vecinos del barrio Patono señalaron que ante la falta de custodia policial, pedirán una garita con agentes de la Policía de la Provincia, ya que durante las noches sufren ataques con piedras.

La semana pasada tuvieron inconvenientes por la falta de energía eléctrica, pero la misma fue subsanada por la empresa prestataria del servicio.

“El lunes vamos a juntarnos con los vecinos para ver de qué manera podemos reclamar el suministro agua potable de las casas”, señaló Daniel Chávez, uno de los relocalizados en el barrio Patono.

“Antes tuvimos problemas con el servicio de energía eléctrica, pero ahora queremos que nos solucionen la falta de agua potable”, añadió el vecino.

Otro de los reclamos que llevarán a cabo los habitantes del barrio Patono es la falta de seguridad. “Queremos que exista mayor seguridad, porque en las noches nos cascotean los techos y no hay custodia policial. Cuando se llama a la Policía vienen algunos patrulleros, pero son los que están en el asentamiento de los okupas”, explicó.

“Queremos una garita o mayores controles para los habitantes porque la comisaría queda muy lejos y el barrio es peligrosa”, indicó.

Costanera Sur

Por otro lado, en el barrio Arazaty de la costanera Sur, todavía se encuentra una familia asentada en la zona de obras, donde el Gobierno de la Provincia iniciará las trabajos de extensión de la avenida Jorge Romero. Se trata de la familia Aranda, la cual reclama que fueron censados para ser relocalizados, pero que no se les asignó ninguna vivienda y deben ser desalojados.

Desde el Instituto de Vivienda de Corrientes (Invico) señalaron que la familia no se encuentra en los censos oficiales porque no son habitantes del Arazaty, aunque analizarán qué solución le pueden dar a la familia Aranda.

El grupo familiar está compuesto por una pareja -la mujer está embarazada- y una pequeña niña.

Asimismo, las labores de limpieza de los terrenos se iniciaron la semana pasada y dentro de 10 días comenzarían las obras de extensión de la avenida.

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