Relevan al jefe de la Policía de La Plata y crean nueva Departamental para Berisso y Ensenada

Relevan al jefe de la Policía de La Plata y crean nueva Departamental para Berisso y Ensenada
La crisis de seguridad en la región obligó a modificar la conducción policial platense. Además, se separó de la jurisdicción a los distritos vecinos, que tendrán otra jefatura
La crisis de la seguridad en la región desató varios cambios en la cúpula policial, que incluyen la salida del jefe de la Departamental La Plata y la división de la jurisdicción con la creación de la nueva Departamental de Berisso y Ensenada. Así lo dispuso ayer el ministro de Justicia y Seguridad Ricardo Casal, junto con los cambios en las conducciones de Mar del Plata y Quilmes, entre otras departamentales (ver aparte).

En La Plata, dejó su cargo de jefe el comisario inspector Jorge Antonio Silva, que había asumido en enero del año pasado. Su lugar lo ocupará el comisario inspector Alberto Domsky. Pero, los distritos vecinos de Berisso y Ensenada ya no estarán en la jurisdicción platense, sino que tendrán su propia jefatura Departamental en la que se designó al comisario inspector Adrián Castelli.

"Tal medida tiende a optimizar el control operativo de los recursos humanos y logísticos, y para lograr mayor acercamiento del poder de decisión policial en la intensificación de la prevención del delito", se informó desde la cartera de Justicia y Seguridad. Y aseguraron que para la creación de la nueva jefatura se ponderó "el fuerte desarrollo que le imprimirá a la región el nuevo puerto de contenedores", que la Provincia está construyendo en el puerto La Plata, que está ubicado en el partido de Ensenada.

Sin embargo, el detonante para las modificaciones en la Policía de la región fue el episodio del sábado pasado en el Bosque de La Plata, en el que murió un hincha de Gimnasia en un supuesto enfrentamiento de barrabravas del Lobo, en el que también resultó herido un chico de 11 años, al que le pegaron un tiro en la cintura.

Mientras ocurría el tiroteo, minutos antes de que se enfrentaran Gimnasia con Nueva Chicago por el torneo Nacional B, en el estadio estaba el ministro Casal, un confeso hincha tripero. Dos semanas atrás el propio Casal sufrió un intento de robo en su casa de City Bell, al que el ministro calificó como "un hecho al voleo".

Los que tocaron de cerca al máximo responsable de la seguridad en la Provincia no fueron los únicos hechos delictivos en los últimos días en la región. El viernes pasado el abogado platense Alvaro Vaca fue baleado brutalmente al tratar de robarle su camioneta en 34 entre 1 y 2, cuando quiso proteger a su hijo de 12 años que estaba en el asiento trasero. También se recrudecieron los robos a ancianos, una modalidad delictiva que está siendo muy habitual en la ciudad.

Domsky fue segundo de la Policía local

El nuevo jefe de la Departamental La Plata, el comisario inspector Alberto Domsky, que reemplazará Jorge Antonio Silva(foto), ya viene desempeñándose desde hace varios años en la policía local. Domsky ocupó el segundo lugar de la jefatura departamental platense en mayo de 2011, pero este año había pasado al cargo de Jefe División Operaciones en el ámbito del Departamento Programa de Control de Operaciones en la Vía Pública y Coordinación de Fuerzas Federales.

Renovaciones para Mar del Plata y Quilmes

Además del cambio de mando en la La Plata, el ministerio de justicia y Seguridad bonaerense anunció ayer relevos en otras cuatro jefaturas policiales, entre ellas la de Mar del Plata y Quilmes, dos de los distritos más castigados por la inseguridad en la Provincia.

En Mar del Plata quedó al frente el comisario mayor, Eduardo Quintela y en Quilmes, el comisario inspector Fernando Grasso. Además, hubo renovaciones en Pergamino, donde el nue-vo jefe policial será el comisario ins-pector Walter Chamut, y en Exaltación de la Cruz, donde quedó a cargo de la jefatura Departamental el comisario mayor Enrique Salcedo.

EN FOCO

Las causas de la ola de inseguridad

Los cambios en la cúpula policial tienen que ver con una realidad incontrastable: La Plata se está convirtiendo en un territorio asolado por la inseguridad. Y esto es producto, principalmente, de la política económica del gobierno nacional que ha rehusado cambiar las estructuras subdesarrolladas que

existen en nuestro país, que llevan a que uno de cada tres compatriotas viva en situación de pobreza o indigencia. De hecho, en nuestra región, hay más de 130 asentamientos, donde miles de personas padecen condiciones infrahumanas y muchos no tienen otra alternativa que recurrir al delito.

Episodios como el ocurrido la semana pasada con el brutal ataque para robarle la camioneta a un abogado platense, que ahora lucha por su vida luego de recibir un disparo a sangre fría, o el asesinato de hincha en las inmediaciones del estadio de Gimnasia (en una disputa por el negocio de las entradas), hubiesen sido inimaginables en los años 50 y 60. En esa época, nuestra región era una pujante zona, donde predominaba el desarrollo industrial (especialmente en Ensenada y Berisso), mientras

existía una universidad que estaba entre las mejores del mundo, convirtiendo a nuestra ciudad en un faro de la cultura, de la ciencia y del progreso. De hecho, el sistema educativo estatal era de avanzada. Era, por lejos, el más avanzado de Latinoamérica.

La realidad que nos toca vivir es muy diferente y está marcada por el crecimiento exponencial de la violencia y el narcotráfico, estrechamente vinculado por la ruptura del lazo social, la marginalidad y la promiscuidad.

La única forma de salir de este círculo vicioso es avanzar en planes estratégicos que apunten a desarrollar el trabajo genuino para que aquellos que hoy están absolutamente postergados, que dependen de la dádiva del clientelismo político para sobrevivir, puedan ascender socialmente en función de su propio esfuerzo. Depender de lo que haga o diga un puntero, denigra a las personas y no hace mas que reproducir el esquema de desigualdad y de miseria que se extiende a lo largo y ancho del país.

Pese a las décadas de entrega y destrucción, aún están dadas las condiciones para retomar el camino perdido. La cuestión pasa por una decisión política que, por el momento, está ausente en la Casa Rosada.

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