Se reiteran los casos de chicos trabajando en calles de la ciudad

Este diario detectó un grupo de 3 niños que limpian vidrios durante la noche. La COPRETI no los conocía.

Jueves 24 de marzo a las 23. Esquina de calle Esquiú y Avenida Virgen del Valle. Tres niños que no superan los 11 años esperan que el semáforo se ponga en rojo para mojar en el balde el limpiador y correr hacia los autos para ofrecerles a los conductores limpiar el parabrisas. La ropa apenas si los protege del fresco del otoño: remera mangas cortas, bermudas y zapatillas de lona. La brisa de la medianoche cada vez más cerca le calar los huesos al más chico del grupo, que igual se para en puntas de pie para llegar al parabrisas que tiene que limpiar antes de que el semáforo se ponga en verde. Entre los conductores, hay quienes son más generosos y quienes no. Alcanza con algunas monedas, a muchos les limpian el vidrio por nada a cambio, y otros, apurados por llegar a casa, directamente tiran las monedas por la ventanilla.

Para ellos tres es sólo una noche más de las cientos que pasaron a la intemperie, con lluvia, con más frío, con calor. Pero siempre lejos de su casa.

De acuerdo con la información que proporcionó el propio subsecretario de Trabajo de la provincia, Jorge Zar, sólo en la ciudad Capital conocen y tienen registrados a 6 chicos, de menos de 14 años, que deambulan durante el día y parte de la noche, mendigando, abriendo puertas de taxis y remises, o limpiando los parabrisas en los semáforos.

Zar asegura que con los demás integrantes de la COPRETI, se encargan de realizar recorridas nocturnas en la ciudad para detectar casos de trabajo infantil. Señala que encontraron dos menores en la zona de La Alameda, otros dos por calle San Martín cerca de Peatonal Rivadavia y otros tantos en la avenida Ahumada y Barros, en el sur de la ciudad. En cada caso, sostuvo el funcionario, se trató de realizar una tarea de contención y de enviarlos nuevamente a sus viviendas.

Pero está a la vista que el trabajo de la comisión no alcanza, al menos hasta ahora, para dar una respuesta pronta y urgente como lo demanda el peligro al que se enfrenta un chico que pasa la mayor parte del día y de la noche en la calle.

Al margen de los 6 casos nombrados por el subsecretario de Trabajo, este diario pudo comprobar por lo menos 10 más: la mitad de ellos son niñas, que recorren todos los bares del centro ofreciendo tijeras, agujas e hilos para coser. Otras venden en un pequeño puesto callejero CD, posters y tarjetas. Ninguno de ellos tiene, por ahora, un seguimiento real y concreto de la COPRETI.

EN DETALLE

Una realidad compleja

La mayoría de los chicos que trabaja en la calle, que se los puede observar en particular en la Peatonal Rivadavia o recorriendo los bares para vender, no tiene más de 11 ó 12 años.

No hay cifras ciertas acerca de la cantidad de chicos que mendigan o que están en situación de riesgo. En agosto de 2009, se realizó una evaluación para analizar cuántos eran y en qué situación de riesgo se encontraban los niños que deambulaban por la ciudad.

La COPRETI debe articular el trabajo de contención con otras áreas del Estado provincial. En la práctica, implica incrementar la burocracia. Si necesitan remedios, deben pedirlos al ministerio de Salud, y así por cada necesidad que se presente.

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