Registran modificaciones en la financiación con tarjetas de crédito

En la mayoría de los casos los comercios ofrecen el límite de seis cuotas sin interés. Las promociones que brindan algunas entidades bancarias se han limitado, y ante este panorama, los comerciantes están sujetos a lo que sucede día a día.

En los últimos meses, luego de que el Gobierno decidiera devaluar el peso ante la divisa norteamericana y se produjera un aumento en los precios, se ha resentido la posibilidad financiera que ofrecen los comercios, sobre todo aquellos, como las casas de electrodomésticos, que han mermado la cantidad de cuotas o han incorporado mayor porcentual de interés a quienes desean pagar los artículos a un plazo más amplio.

A nivel nacional, algunas cadenas de electrodomésticos no ofrecen doce cuotas sin interés. En la mayoría de los casos tienen un límite de seis cuotas sin interés, en todas las variantes de marcas emisoras de tarjetas.

Por otra parte, las promociones de algunas entidades bancarias se han limitado, y ante este panorama, los comerciantes están sujetos a lo que sucede día a día.

Financiación disímil

Desde la aplicación de las nuevas disposiciones económicas, los consumidores se están encontrando con precios modificados y con planes de financiación disímiles en los distintos comercios. La generalización no existe en este sentido porque en algunos comercios, los menos, los planes a largo plazo con tarjetas persisten. Lo que sí se puede afirmar es que, en todos los casos, las tasas subieron y las condiciones de los bancos cambiaron.

Los acuerdos entre bancos, tarjetas y empresas se hacen de manera particular.

Tasas aumentadas

A fin de analizar la situación en nuestra ciudad, LA OPINION mantuvo contacto con Hugo Elías de la Asociación Bancaria que explicó: “Hay distintas tarjetas de créditos y numerosas son las entidades bancarias que ofrecen los plásticos. Los comercios firman un convenio con las entidades bancarias, considerando las tarjetas que quieran ofrecer a los consumidores a la hora de financiar, contemplando un determinado interés y un coeficiente de financiación que se pacta entre el comerciante y la entidad bancaria que será la que hará el préstamo. En muchas oportunidades las promociones o descuentos que se ofrecen con determinadas tarjetas son absorbidos por las partes que firman el convenio. Por otra parte es importante destacar que los bancos acreditan en un plazo, que oscila entre las 48 y las 72 horas, el dinero de la compra”.

Análisis de la situación

El tema de la tarjeta fue siempre un parámetro para la economía, porque en el mercado interno en tiempos difíciles siempre fue un recurso válido para superar los problemas. Cuando se registró la devaluación a principios de año se produjo un proceso inflacionario y esto obligó, de algún modo, a los comerciantes a analizar las alternativas de financiación, achicándolos en muchos casos, considerando la inestabilidad que esto genera. Vale en este sentido destacar que el banco le cobra un coeficiente, un interés determinado, al comercio para que éste pueda ofrecer financiación. La tasa de interés varía considerando la cantidad de cuotas pero esto se hace personalmente entre los comerciantes y las entidades bancarias.

Las condiciones que propician la financiación empeoraron y en algunos comercios locales los pagos con tarjetas de créditos se pueden realizar en una sola cuota.

“Es importante aclarar que los bancos no restringieron la financiación sino que, luego de la devaluación cada comercio debió analizar las tasas de interés que, indefectiblemente, aumentaron por los procesos de financiación que ofrecen a los comercios como así también aumentó el porcentual de interés de los préstamos”, agregó Elías.

La decisión de los usuarios de utilizar más los “plásticos”

El consumo con el tradicional “plástico” viene aumentando en torno al 10 por ciento en lo que va del año. Esto demuestra que el mercado está en franca evolución.

Los poseedores y usuarios de las tarjetas no se atrasan en el cumplimento de los compromisos asumidos y desde las tarjetas de crédito se informó que la mora está “estancada” en un porcentual que no llega ni al uno por ciento. Desde Visa Argentina, se indicó que el volumen total del consumo crece a un ritmo del 35 por ciento anual.

Desde que se impuso en el país, en la década del 90, la tendencia de las empresas de abonar los sueldos a través de las entidades bancarias, la cuestión de la bancarización ha sido un fenómeno que no ha dejado de crecer. “En nuestros tiempos el 90 por ciento de los trabajadores cobran por banco, con tarjeta de débito y también utilizan los paquetes de tarjetas de créditos que les otorga la entidad bancaria”, aseguró Elías.

Con referencia a la creciente utilización del “plástico”, el entrevistado aseguró que “los usuarios que poseen tarjeta de débito y crédito han adoptado el hábito de realizar sus transacciones comerciales con las tarjetas, y esto a mi entender proporciona más seguridad y mayor comodidad”.

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