Las largas e interminables filas en torno a las estaciones de servicio por estos días parecerían estar dándole un poco de respiro la comunidad formoseña, que a fuerza de costumbre y necesidad, a diario convive con ellas.
Según coincidieron varias de las fuentes consultadas por La Mañana, "la marcada disminución de la demanda" -se está cargando sólo cuando se lo necesita realmente- es la principal razón que hace que hoy valerse de combustible en la moto o en el auto no insuma más de unos pocos minutos, cosa que unas semanas atrás hubiera sido imposible.
A esta suerte de cambio de actitud que hoy tienen los conductores, que no se acercan a las estaciones de servicio hasta que verdaderamente los indicadores de sus vehículos les llaman la atención porque el combustible se está acabando -se carga sólo cuando se lo necesita realmente- se suma, además, la altura del mes, que influye decisivamente al momento de gastar o no en nafta, si la situación no lo amerita.
En este sentido, sostuvieron que los primeros días del mes, por lo general, son los más complicados y de mayor movimiento puesto que la gente cuenta con efectivo y crédito para gastar con las tarjetas y aprovecha para cargar los tanques.
La "tranquilidad" que hoy tienen los consumidores -explicaron- que no se vuelcan masivamente a las estaciones porque no ven que hay colas para cargar, contribuye a que los volúmenes de combustibles que reciben las estaciones sean suficientes y no se produzcan quiebres se stock, como ocurre habitualmente, por los picos de demanda que se dan entre los formoseños, simplemente ante el rumor de una posible falta de nafta.
Por lo general, la falta de combustible que se produce en las estaciones responde -enfatizaron- básicamente a los picos de demanda que se dan a principios de mes y por la "costumbre" entre la gente que, por el sólo hecho de ver unos cuantos vehículos esperando para cargar, se suma a dicha fila "por las dudas", aunque tenga los tanques casi llenos. Esto hace que en sólo unas pocas horas esa expendedora de combustible se quede sin stock y automáticamente similar situación se vive en otra estación.
Por último, cabe tener en cuenta que esta suerte de tregua que los consumidores formoseños están brindando a las estaciones de servicio hace que los volúmenes de combustibles que reciben -que son prácticamente los mismos desde hace meses- alcancen para cubrir la demanda de una semana y no de unas cuantas horas, como estaba ocurriendo hasta no hace mucho tiempo.
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