Registran un aumento superior al 50% los casos de embarazos en adolescentes santiagueñas

Registran un aumento superior al 50% los casos de embarazos en adolescentes santiagueñas
El incremento se registró especialmente en la segunda mitad del año, puntualmente desde el mes de mayo. Los especialistas advierten sobre las consecuencias negativas que suelen presentarse.
Las estadísticas de embarazos correspondientes al 2012 Servicio de Adolescencia del Hospital Independencia muestran un notable incremento en el número de pacientes jóvenes de la provincia, a partir de la segunda mitad del año, pasando de cuatro o cinco decenas de casos a más de sesenta y setenta casos por mes, lo que representa un aumento superior al 50%.

Las estadísticas corresponden a mujeres jóvenes embarazas de entre 14 y 22 años de edad, y el estudio sobre un total de 486 pacientes arroja, tras el análisis de la cantidad de casos recibidos un promedio de 16 y 17 años de edad de chicas embarazadas, ubicando la franja media en plena etapa de la adolescencia.

Según los registros del servicio, las pacientes con control prenatal fueron 52 en enero, 41 en febrero, 37 en marzo, lo mismo que en abril (siendo la menor cifra registrada en lo que va del presente año).

Sin embargo, a partir de mayo de 2012, las cifras experimentan un sensible aumento con 62 jóvenes embarazadas que acudieron al mencionado servicio. La tendencia se mantiene en los meses más fríos de junio y julio con 59 y 60 pacientes anotadas, respectivamente.

En tanto que la mayor cifra de mujeres inscriptas sube a 76 en el mes de agosto y vuelve a estabilizarse en el rango de las seis decenas en septiembre con 62 pacientes.

Confirmación

Estas estadísticas confirman la tendencia que se viene observando de que las embarazadas son cada vez más jóvenes y su inexperiencia puede poner en riesgo tanto la vida de estas niñas convertidas en madres así como también la de sus hijos, según advierten los especialistas.

‘La probabilidad de complicaciones es mayor cuanto menor es la edad de la embarazada y menor su nivel socioeconómico. De esta manera suelen presentar trastornos alimentarios, anemias e infecciones’, explicaron al respecto.

En estas circunstancias, el riesgo de parto prematuro y de recién nacidos con bajo peso es mayor en este grupo etáreo, debido a la inmadurez biológica, lo que aumenta la incidencia de complicaciones y traumas en el momento del parto, como desgarros y/o hemorragias, señalan.

Además las adolescentes precoces suelen negar su embarazo, tienen mayor tendencia al aislamiento, pueden presentar comportamiento depresivo, todo lo que contribuye a realizar una consulta obstétrica en forma tardía.

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