En la Región se vende menos nafta

En la Región se vende menos nafta

Atribuyen el fenómeno a la caída de la actividad económica y al aumento de precios

Son cada vez menos los que se animan a pedir “tanque lleno” cuando entran a cargar nafta a una estación de servicio. Así lo advierten por estos días los expendedores de combustibles de nuestra región quienes coincidieron, durante un relevamiento realizado por este diario, que las ventas cayeron durante septiembre en aproximadamente un 12 por ciento -según el producto- en comparación de lo que se comercializaba mensualmente durante los primeros meses de este año. Desde el sector atribuyen el fenómeno, que ya se insinuaba a principios de año con respecto al 2013, a la inflación y la recesión.

Y en esa dirección destacan que “la baja en la venta de gasoil se debe a menor actividad económica mientras que la de nafta, un poco más acentuada, tiene que ver con el incremento de precios, que en lo que va del año alcanza el 44 por ciento y no se descartan nuevos incrementos de acá a diciembre. El presidente de la Federación de Entidades de Combustibles de la Provincia (FECOBA) y de la Unión de Expendedores de Naftas y Afines a nivel regional, Luis Malchiodi, señaló a EL DIA que en los surtidores se nota la menor demanda, “es real una baja en las ventas del 12 por ciento en combustibles y eso se da porque la gente siente el impacto del aumento de precios de las naftas y se nota además menor actividad económica que repercute en la venta de gasoil”.

Un expendedor local sostuvo, por su parte, que “muchos clientes que cargaban nafta premium ahora se pasaron a la súper porque el octanaje, de acuerdo a los vehículos que utilicen, así lo permite”. Sobre esta cuestión, Malchiodi considera que “es un error garrafal hacer eso cuando los manuales de cada vehículo son específicos acerca del combustible que debe utilizarse. Si necesita nafta premium, a la larga se termina dañando el motor; pero además el combustible de mejor calidad rinde más a la hora de salir a circular por las calles”.

Según los empleados de las estaciones que cargan los tanques de nafta de los vehículos, ya casi nadie se anima al “tanque lleno” que representa hoy en día, en un vehículo estándar y cargando súper, un desembolso de entre 600 y 700 pesos de acuerdo a los litros que entren (calculado entre 40 y 50 según el auto). “Salvo que se vayan de viaje...Quienes usan el auto en la Ciudad van poniendo de a poco, hasta donde les alcanza”, expresaron. Otro fenómeno del que se hizo mención en estas mismas columnas hace unas semanas, es la gran cantidad de conversiones de vehículos nafteros que se pasan al GNC (ver aparte).

A NIVEL PAIS

Según cifras del sector privado dadas a conocer recientemente a nivel país, la nafta premium fue la que más sintió el enfriamiento de la actividad y de las remarcaciones en las pizarras, con una caída mayor al 10% en las ventas en julio. Para los especialistas, se trata de un cambio en la elección de los conductores orientado más por la necesidad que por el gusto. Cuando los bolsillos estaban más dulces y la diferencia de precios entre ese combustible y la súper era menor, una parte de la demanda se orientó hacia la nafta más cara. Pero volvió sobre sus pasos en los últimos meses.

“La caída de la demanda de combustibles es un fenómeno claro en los últimos tres meses. Está relacionado con la menor actividad y el ingreso. En este contexto, los incrementos de precios que combinan devaluación con inflación contribuyen a la disminución del consumo. Se da la paradoja de que disminuyendo la producción doméstica de hidrocarburos también disminuyen las importaciones”, dijo recientemente a un medio porteño el ex secretario de Energía Jorge Lapeña. En julio de 2013, la premium de YPF (suele tener los precios más bajos del mercado) costaba $ 8,999 el litro, 11% más que la súper.

Un año más tarde (luego hubo nuevos incrementos), la nafta más cara llegó a $ 12,89 y estiró la brecha hasta el 12,5 por ciento. Aun así, los conductores en general ajustaron el bolsillo, dado que la súper, el combustible más identificado con la clase media, también anotó una caída de 1,4 por ciento en julio. El gasoil, que si bien se usa también en autos particulares, pero está más identificado con el “trabajo” dado que se utiliza en vehículos utilitarios y camiones, cayó 2,2% en julio en la comparación interanual.

Es una de las mejores vara para medir la temperatura de la economía, indicaron los expertos. Los precios también hicieron su trabajo para erosionar la demanda. En lo que va del año, los combustibles aumentaron un 44%, mientras que la escalada llega al 60% si se toman en cuenta las remarcaciones de los últimos 12 meses.

Dualizadas

En la Región -La Plata, Berisso y Ensenada- funcionan actualmente unas 120 estaciones de servicios. Hay un gran porcentaje que ya se han “dualizado”, es decir que venden nafta y gasoil y además GNC

Comentá la nota