La procuradora rechazó críticas de la relatora del organismo y volvió a apoyar al Gobierno.
“Por lo que escuché, por lo que leí en distintos diarios, me parece que (Knaul) opinó sin información”, consideró Gils Carbó sobre la funcionaria de Naciones Unidas durante el encuentro contra la violencia institucional que convocó ayer un diputado K en el Congreso (ver pág 18). “Me pareció raro que en un organismo internacional de esa envergadura se tenga ese tipo de reacción. Me llamó la atención”, agregó la jefa de los fiscales, quien lidera la agrupación Justicia legítima formada por sectores de inclinación kirchnerista.
El martes pasado, Knaul presentó ante el Gobierno una advertencia sobre el “peligro” que implica el paquete de leyes que Cristina envió al Congreso y recomendó que se las “reconsidere”.
A través de la Cancillería, el Gobierno reaccionó con dureza. Primero, Héctor Timerman emitió un comunicado donde cuestionó a la relatora por “falta de imparcialidad, mesura y equilibrio“. Y al día siguiente, tras la ratificación de las críticas a la reforma por parte de la funcionaria internacional, el ministro envió una protesta formal al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra, del que depende la Relatoría Especial para asuntos judiciales. Allí, el reclamo fue por la supuesta “transgresión de los procedimientos” por parte de Knaul al hacer la advertencia al Gobierno del riesgo de un atentado a la “independencia judicial” si se aplican las leyes K.
Distintos sectores de la oposición rechazaron la postura de la Cancillería y hasta la principal entidad de derechos humanos de los Estados Unidos, Human Right Watch, se pronunció en contra de la forma destemplada con la que reaccionó Timerman.
“Sin una justicia independiente, corre riesgo la democracia”, dijo la relatora, de nacionalidad brasileña.
“Me informé mucho antes de hablar”, aseguró.
Ayer, Gils Carbó evitó referirse a los argumentos que brindó Knaul al advertir sobre las leyes, aunque se encargó de refrendar la postura del oficialismo al afirmar que todavía “no se había terminado de contestar” el cuestionario de la ONU, “cuando sale esta opinión”.
Ya la procuradora había tenido posturas afines a las del Gobierno. Como en su confrontación con la Corte tras la prédica de la Presidenta para que el Poder Judicial pague el Impuesto a las Ganancias. Gils Carbó le envió en esos días una carta al tribunal pidiendo que lo ponga en marcha y los jueces respondieron que la Procuración debería aplicarlo por su cuenta.


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