Lo precisó el propietario de Danzoo Facundo Casalla en el aire de Radio Pacífico. Consideró que “absolutamente es un pase de factura” por medio del municipio y reconoció que la persecución que están sufriendo es una devolución por haber denunciado en su momento el pedido de coima. “Hace dos años Fabián Ríos nos pidió 200 mil pesos mensuales para trasladarnos a un predio. Cuando cambió la gestión comunal con Kamau, ahí empezó el hostigamiento", aseguró.
Desde el frente del inmueble ubicado en la Costanera Sur, el propietario expresó: “Estamos defendiendo la empresa. Y todos los trabajadores su fuente de trabajo. En mi caso nunca me he reunido con el Intendente. Sin embargo, el que ganó la licitación del predio sí, pero nunca hubo una solución de parte de Kamau ni de sus allegados. Lo que sé, es que nos prometieron una habilitación precaria si demolíamos un sector en la playa. Baños, depósitos y duchas públicas, lo hicimos y nos comprometimos a refundarlo con los servicios de agua y cloacas.
Se hizo lo que correspondía, con la promesa de ellos (municipio) de la precaria, pero nunca llegó la habilitación. A partir de ahí nos cortaron la entrada al negocio y nos dijeron que no podía ser privada. Entonces, el Intendente nos hizo sacar lo que supuestamente obstruía el Río, y luego ahora intentan poner en licitación porque según ellos, faltan baños y demás servicios”, comentó.
El justificativo del Intendente y su gente, es que el predio no está en condiciones y por eso es necesario demolerlo. No podemos hacer un refundado de ninguna de las cosas ahora de nuevo, que nos comprometimos, porque no hay ningún ingreso en este momento. No hay continuidad de trabajo. Es mucho el monto y no podemos costearlo", agregó Casalla en diálogo con Radio Pacífico.
Para llegar a esta situación referida, hubo un hecho que gestó el hostigamiento. A esto se refirió el dueño del boliche: “A nosotros hace dos años Fabián Ríos nos pidió 200 mil pesos mensuales para trasladarnos a un predio. Se le dijo que no porque en este tipo de trabajo no se genera esa plata. A partir de ahí nos dijo que los que se negaban a pagar, había hostigamiento y más hostigamiento. Fueron palabras de él, y en esta gestión hoy lo vemos reflejado.
Es así, que quise dejar mi trabajo porque había una persecución constante por medio de las inspecciones y la Policía. Me cansé de esta situación y estuve un año y medio sin trabajar. Cuando se ganó la licitación en la Costanera Sur, se pautó con el municipio y se trabajó bien con Vignolo. Se cumplió con todo. Pero cuando cambió de intendente, ahí vi reflejado el hostigamiento que nos advirtió Fabián Ríos”, sostuvo.

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