Las redes sociales, claves para asistir a las víctimas

Twitter, Facebook, YouTube y Google ayudaron en la búsqueda de desaparecidos y sirvieron para tranquilizar a familiares y para atenuar el impacto del sismo.
Testigos. Las personas sorprendidas por el temblor compartieron con el mundo sus impresiones, temores y angustias. YouTube fue un testigo directo de la tragedia.

Las redes sociales se han sabido ganar un protagonismo central cada vez que los países o sus sociedades se ven sacudidos. No importa si la causa son tragedias naturales o revueltas libertarias. Así como la mecha que desató las protestas que derribaron a legendarios tiranos de Medio Oriente y el norte de Africa fue la página de amigos en Facebook de Mohamed Bouazizi, el tunecino que se inmoló, Twitter, Google, Facebook y otras páginas de intercambio cumplieron un papel muy importante ante el sismo y el tsunami que asolaron Japón este viernes. Como hiciera con el terremoto de Chile, en febrero de 2010, Google utilizó su página principal para colocar herramientas que ayudaran a encontrar a las víctimas de la tragedia. “Se esperan olas de tsunami en la región del Pacífico, causadas por el terremoto de (magnitud) 8,9 en Japón”, señalaba el mensaje colocado justo abajo del campo de búsqueda. También había un servicio especial para localizar personas desaparecidas. El gigante de Internet también lanzó una página de respuesta a la crisis titulada Google Crisis Response. La herramienta incluye un “buscador de personas” en inglés y japonés, que permite a los usuarios pedir y proveer información sobre individuos, y que hacia finales del viernes ya había recibido casi 10 mil registros.

Por su parte, Twitter funcionó como una gigantesca y ágil autopista de avisos, datos, consejos y advertencias cuando se esperaban réplicas del tsunami o del terrible temblor. En segundos, la cuestión se convirtió en trending topic, o tema del momento. Los twitts hablaban de unión, de desconsuelo, de reflexión. Millones de japoneses y chilenos, peruanos y ecuatorianos, utilizaron también Facebook para contactar a sus familiares y darles tranquilidad. Unos, ante la tragedia; otros, ante la amenaza de tsunamis.

Un capítulo aparte fue YouTube, que una vez más fue un testigo casi en directo del rostro humano de una tragedia. Miles de desconocidos subieron sus propios videos para testimoniar cómo los sorprendió el terremoto. Es un auténtico tesoro del abanico de reacciones de la naturaleza humana ante la adversidad: hay quienes ríen nerviosos, quienes resisten dignamente sin expresar temor o quienes se asustan mortalmente.

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