Para el experto laboral la salida correcta a esta crisis económica mundial es ayudar a que el crecimiento genere más puestos de trabajo.
Somavia está en Buenos Aires para reunirse con los ministros de Trabajo de América. El tema es "enfrentar la crisis con desarrollo, trabajo decente y protección social". Antes estuvo en la reunión del G-20, donde advirtió que: "una recuperación sin empleo decente no será socialmente o políticamente sostenible". Un concepto que repitió ayer ante Clarín.
¿Cómo fue el planteo en el G-20?
Nuestra presencia se debió a que el tema del empleo y la cuestión social están en el corazón de la crisis actual y, si esos dos temas no mejoran, aunque haya recuperación económica no habrá solución. El G-20 reconoció que hay que generar crecimiento con empleo y lo puso en su documento.
Pero la duda que surge es si este crecimiento será para todos...
La clave actual es qué esperamos de la reactivación. En el pasado el despegue económico no trajo más empleo y se dice que volverá a suceder. Aunque se puede evitar.
¿Ya no se está dando que los bancos se recuperan, pero el desempleo sigue aumentando?
Sí, y la opinión pública comienza a cuestionar a los bancos porque no prestan dinero para salvar a la economía real. En todo el mundo hay problemas por falta de crédito. Ya es un tema político. Los gobiernos deben decirles a estas entidades -a las que han salvado con un gran esfuerzo- que deben ser responsables con su rol esencial, que no es especular, sino que es prestar dinero.
Y ¿los escucharán?
Si no lo hacen, habrá una reacción nacional a nivel social. La realidad es que no hay préstamos y están ganando plata. ¿Qué están haciendo con esa ganancias? ¿Están especulando nuevamente?
¿Y si lo están haciendo?
Habrá una presión fuerte sobre la banca para que cumpla su función social. Tiene una tarea específica en el proceso económico. Los bancos no se crean para su propio embellecimiento, deben generar créditos.
¿Cómo repercute en la realidad?
En América latina -por ejemplo- no hubo crecimiento este año, pero se pronostica que crecerá en el próximo un 3%. Si esto sucede, veremos a mucha gente contenta, pero muchos otros van a decir: "a mí no me llega". Ahí vendrá la reacción social. Hasta ahora hubo problemas puntuales, pero una recuperación sin empleo decente llevará a protestas masivas.
Y ¿por qué no se dio?
Básicamente porque la gente estaba asustada, no sabía cuándo se tocaría fondo. En el momento en que vea que algunos comienzan a celebrar la salida de la crisis, se instalará el sentimiento de injusticia. Ni trabajadores ni empresas tuvieron que ver en la génesis de esta grave recesión. Están sufriendo por el mismo fenómeno.
¿Cómo se sale de esto?
Se debe unir crecimiento con empleo. Es decir, que un punto de crecimiento provoque más trabajo del que produce hoy en día. La relación crecimiento-empleo ha sido baja, incluso antes de la crisis. Hay que establecer una relación más equilibrada y justa entre el crecimiento de la productividad y el crecimiento de los salarios. En los últimos 30 años, la masa salarial se contrajo con respecto al Producto Bruto Interno. Esa diferencia alimentó la especulación. Además se dio que aumentó la deuda de la gente porque sin buenos ingresos pidió plata. Esta combinación armó el escenario que explotó en esta crisis. Si la relación entre la masa salarial y el crecimiento hubiera sido mejor, se habría evitado la especulación y el endeudamiento personal. Ahora no se trata de crear puestos público, al mercado hay que hacerlo funcionar para que dé otro resultado, más empleo.
Comentá la nota