Recrudece la ola de violencia en Siria

Murieron por lo menos 27 personas

DAMASCO.- En otro viernes de ira en Siria, el octavo desde que comenzaron las protestas, por lo menos 27 personas, entre manifestantes y policías, murieron ayer y cientas otras resultaron heridos en choques con las fuerzas del régimen de Bashar al-Assad.

Las manifestaciones se extendieron por varias ciudades del país, pero los incidentes más sangrientos se registraron en Homs, situada 160 kilómetros al norte de Damasco, donde murieron 16 manifestantes y cinco miembros de la fuerza de seguridad.

Según el relato de los testigos de Homs, las fuerzas de seguridad dispararon contra los manifestantes pese a que éstos ya se habían dispersado. Por su parte, una fuente militar indicó que un oficial del ejército y cuatro policías murieron ayer en esa ciudad.

En Hama, situada 210 kilómetros al norte de la capital del país, otros seis manifestantes perdieron la vida. También hubo disturbios en la costa, en Latakia, Jablah y Banias. Además, en el norte del país, las manifestaciones congregaron a unas 9000 personas en las ciudades de mayoría kurda, Qamishli, Amuda y Derbasiye.

Esta nueva jornada de protestas fue convocada por los grupos opositores y bautizada como "viernes del desafío". En Damasco las autoridades sirias detuvieron ayer a Riad Seif, uno de los líderes más prestigiosos de la oposición, afirmó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Seif, de 64 años, estuvo dos años y medio preso, entre enero de 2008 y julio de 2010, por abogar por más democracia.

El secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, dijo ayer que Siria autorizó el ingreso de expertos del organismo mundial para que verifiquen la situación humanitaria en el país.

Además, en Bruselas, la Unión Europea acordó imponer sanciones a 13 miembros del régimen sirio por la represión de las manifestaciones en el país, indicaron fuentes diplomáticas. Entre esas personas no figura el presidente Bashar al-Assad, del partido Baath, en el poder hace 40 años.

En tanto, el ejército proseguía ayer su retirada de la ciudad de Deraa, situada 100 kilómetros al sur de la capital y epicentro de la protesta contra el régimen, según indicó un alto responsable del ejército.

Según datos de las organizaciones de derechos humanos, las fuerzas de seguridad mataron hasta ahora a unas 600 personas en la represión del movimiento de protesta, 350 de ellas solamente en la ciudad de Deraa.

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