Los Autoconvocados de la Salud manifestaron su total indignación ante la negativa del Ejecutivo a reabrir las paritarias salariales del sector. Al tiempo de confirmar el cierre de los centros sanitarios, que sólo atenderán “casos de extrema urgencia”, por tiempo indefinido, advirtieron que recurrirán a un "lenguaje prepo” para buscar soluciones.
Esta contundente expresión da cuenta del hartazgo e indignación, dos sentimientos patentizados en los ánimos de los Autoconvocados de la Salud y puestos en palabras de Adriana Bueno, secretaria adjunta del SITAS (núcleo gremial que conjuga la representación de los médicos combativos), ante el mutismo gubernamental en torno a brindar soluciones a la problemática salarial y laboral que afronta el sector.
De esta forma, la negativa por parte del alperovismo en reabrir las paritarias y negociar nuevos esquemas dinerarios con los galenos, desembocó en el endurecimiento de las medidas de fuerza que llevan adelante, las cuales, a partir de hoy y por tiempo indefinido, se sustentarán en el cierre de las puertas de todos los nosocomios de la provincia.
A ello debe adicionarse el mantenimiento del quite de colaboración, el paro informático (que priva al SIPROSA de información estadística), el cierre de los consultorios externos y la continuidad de la "Carpa de la dignidad" instalada en plaza Independencia. Solamente, se atenderán aquellas urgencias que revistan una extrema gravedad. Además debe resaltarse el paro sin asistencia a los lugares de trabajo para el próximo miércoles con una movilización al principal paseo público capitalino a partir de las 11.30.
Bueno, referente del sur tucumano, comentó a EL SIGLO que su sector lamenta haber llegado a esta situación de radical complejidad al no poder visualizar otras instancias para continuar la negociación con el Ejecutivo. "El Gobierno ha conseguido que la comunidad médica de la provincia deba ponerle un candado al corazón y una mordaza a la sensibilidad, obligándonos a profundizar las medidas de fuerza", señaló.
Al mismo tiempo, adujo que "siempre abogamos por el diálogo" pero reconoció que "los trabajadores de la salud estamos enfermos al convencernos de que al Gobernador (José Alperovich) no le interesa para nada resolver este dramático problema". Al consultarle las razones que motivarían a la Administración central a adoptar esta actitud, Bueno estimó que "desde el Ejecutivo dan a entender que todo nuestro reclamo responde a una cuestión política. Cuando, en realidad, a nosotros las elecciones (a desarrollarse en agosto próximo) no nos van a cambiar la vida como a ellos, que se aferran al poder y luego desestiman las necesidades de la población".
El punto de inflexión que llevó a la drástica decisión de los galenos disidentes a paralizar el sistema de salud responde a lo que califican como una "situación discriminatoria" tras el acuerdo arribado por parte del PE con la rama policial, sublevada durante seis días hasta que sus exigencias salariales fueron escuchadas por el oficialismo.
"Allí se observó la debilidad del Gobierno y el temor que le significa este tipo de protestas. La diferencia es que nosotros no portamos armas, sino estetoscopios y termómetros", comparó Bueno. Sin embargo, lanzó una advertencia al respecto: "Nos toman (a los médicos) como los hijos bastardos de la Administración Pública, pero ya no somos el rebaño de ovejas que caminamos mansamente al matadero. Ahora, nos vamos a defender con los medios lícitos, vamos a luchar hasta poner fin a los sueldos de hambre y miseria que humillan a los trabajadores", resaltó.
Amedrentamientos
Asimismo, los Autoconvocados denunciaron un ataque violento contra una de las integrantes del Movimiento, la doctora Adriana Polti, quien, el viernes, cuando se dirigía a la reunión interhospitalaria en el gazebo de plaza Independencia, fue interceptada en ruta 38 a la altura de Famaillá por dos individuos que se movilizaban en moto y lanzaron piedras sobre el auto que conducía la profesional.
Este hecho provocó la rotura del parabrisas del vehículo y generó un estado de shock tanto en la pediatra como así también en su pequeña hija que la acompañaba, mientras los atacantes se daban a la fuga por el trazado vial. Por esta situación, en la jornada de hoy se realizará la correspondiente denuncia en la comisaría famaillense para que la Policía tome cartas en el asunto y trate de dilucidar el lamentable suceso.
"No existe razón alguna que justifique la agresión, por cuanto Polti no reside ni tiene ninguna vinculación política, sindical o particular, por lo que se debe entender como un mensaje intimidante mafioso para todos los profesionales que protesten contra el Gobierno", alertó visiblemente molesta, Adriana Bueno.

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