El Ministerio de Salud de la Nación recomendó vacunarse contra el sarampión a quienes viajen fuera del país, especialmente a sitios donde hubo brote. El objetivo es prevenir la reintroducción de este virus en Argentina donde no se registran epimedias desde 1998.
El titular de la cartera de Salud, Juan Manzur, advirtió ayer a las personas que viajan al exterior sobre la necesidad de tomar recaudos con respecto al sarampión. "El virus que causa esta patología continúa circulando en numerosos países y puede ser reintroducido con facilidad en la Argentina, a través del movimiento de pasajeros", explicó.
Según las autoridades sanitarias, cualquier persona que viaje fuera del país debe tener el esquema de vacunación completo, incluyendo la vacuna antisarampionosa, doble viral o triple viral. Además se deben aplicar las vacunas que no se hayan recibido en su momento, como la doble adultos (difteria y tétanos).
Las vacunas del calendario oficial son de carácter gratuito y obligatorio, por lo cual se pueden aplicar en todos los centros de salud, hospitales y vacunatorios del sector público. "Siempre dos semanas antes de iniciar el viaje", recomendó la directora de Promoción y Prevención de la Salud de Santa Fe, Andrea Uboldi.
Los niños de 13 meses a 15 años deben recibir dos dosis de vacuna antisarampionosa. De 15 a 50 años, sólo una dosis o bien demostrar que ya fueron inoculados en las campañas contra el sarampión y la rubeola, realizadas dos años atrás.
Por su parte, el personal de salud de los sectores público y privado serán los encargados de monitorear los casos de enfermedades febriles eruptivas, en forma especial si las personas afectadas viajaron recientemente o no poseen el programa de vacunación.
Retroceso
El último brote de sarampión se registró en Argentina en 1998 y afectó a unos 12 mil niños. Esta enfermedad se caracteriza por erupción en la piel y fiebre; en menores de 5 años y en desnutridos puede presentar complicaciones graves como neumonía, meningitis, ceguera, retraso mental y muerte hasta en el 6 por ciento de los menores de un año.
El único camino para combatir esta patología es la prevención que se realiza a través de la vacuna que, además de ser segura, tiene una efectividad del 90 por ciento.

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