Se cumplió la primera jornada donde solo se recolectaron residuos “secos”, tal lo había anunciado el municipio con debida anticipación, los vecinos debían sacar ese tipo de deshechos en bolsas de color celeste o azul.
“El balance del primer día es muy positivo, durante la mañana observamos mucha separación de residuos en el Barrio San Etelvino, en la zona céntrica y en el Barrio Pacífico, los vecinos respondieron prácticamente en un 80%; la situación fue diferente en el Barrio Ranqueles y en el Malvinas, donde la respuesta fue de alrededor del 20 por ciento”, señaló Lobos.
El funcionario remarcó que “no solo separaron sino que además lo hicieron muy bien, las bolsas tenían en su interior todo tipo de residuos “secos”, hablo de cartón, papel, botellas, plásticos, latas, etc”.
A la hora de preguntarle porque había una significativa diferencia entre lo ocurrido en un sector de la ciudad con respecto otro, respondió: “tenemos que analizar porque se dio ese comportamiento, habrá que ver si el mensaje a algunos no les llegó bien o por allí tenemos que trabajar más en la difusión en algunos barrios. Lógicamente hay gente que no lee diarios, no escucha radios ni ve televisión, habrá que profundizar la labor de concientización. De todas maneras estamos muy conforme con el comportamiento de los piquenses ante esa primera jornada generalizada de separación de residuos en origen”.
Pablo Lobos explicó que “en los sectores que no hicieron la diferenciación nos encontramos con la bolsa común de residuos, la misma no fue recolectada, quedó en los canastos y recién se lo hará en el día de mañana (por hoy). Me extrañó que no se hiciera la separación en complejos habitacionales que en su gran mayoría están ocupados por estudiantes universitarios”.
“Insisto, ahora quedaron en los canastos pero la idea es que esto no ocurra porque atenta contra la limpieza de la ciudad, con el paso del tiempo seguramente los inspectores notificaran a quienes los jueves saquen residuos húmedos, no estoy diciendo que se van a labrar multas, lo que se hará un tarea para concientizar y que todos respondan con la separación”, dijo el subdirector de Residuos Sólidos de la Municipalidad.
“Facilita notablemente el trabajo en la planta RRU”
Pablo Lobos destacó que se pudo observar claramente como se simplifica el trabajo para quienes se desempeñan en la planta RRU: “la gente puede trabajar con mayor rapidez, nosotros pudimos ser testigos de esa situación ya que durante las primeras horas de la mañana estaban trabajando con el producido de la recolección nocturna y todas eran bolsas donde venían residuos de todo tipo, sinceramente en las bolsas la gente pone de todo, se hace muy difícil rescatar deshechos que puedan ser reciclados. Sobre las 9 comenzaron arribar los camiones que trasladaban las bolsas celestes o azules, allí la labor fue totalmente distinta y pudimos comprobar que la gente había puesto en las mismas los residuos “secos”, los que en alrededor del 80 por ciento estaban aptos para el reciclado”.
El subdirector de Residuos Sólidos insistió con el mensaje que se había difundido en el inicio de la semana: “el objetivo básicamente es que los vecinos clasifiquen en su casa los residuos secos por un lado, tales como plásticos, metales, latas, vidrio -en lo posible envuelto en papel para evitar eventuales heridas al ser manipulado-, en las bolsas de color celeste, que recolectaremos todos los jueves. En estas primeras semanas se acepta que sean utilizadas otras bolsas, para dar tiempo a la gente a que se provea de las celestes y se acostumbre a este cambio. Lo del color no es algo antojadizo, es porque facilita a los operarios la clasificación, ya que como se la está haciendo actualmente en la planta RRU pueden reciclar un porcentaje mucho menor del que es posible y, por lo tanto, es perjudicial para la comercialización, que en definitiva es la fuente de ingresos de las cuarenta y ocho personas que integran la cooperativa y trabajan en la planta”.
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