La recolección a cargo del municipio permite ahorrar $ 2 millones al mes

El ente Sumar maneja 2.000 contenedores metálicos en el centro, macrocentro, avenidas principales y 19 complejos Fonavi.
La municipalización de una parte de la recolección de residuos permitió ahorrar en un año unos 25 millones de pesos a la administración comunal. Esta es una de las consecuencias de la puesta en marcha —doce meses atrás— del Sumar, el ente autárquico de higiene urbana que presta el servicio en el centro y macrocentro, avenidas importantes y los barrios Fonavi donde ya se colocaron los grandes contenedores metálicos.

   Según cálculos de la Secretaría de Servicios Públicos municipal, si el nuevo sistema de contenedores hubiese sido concesionado, el costo operativo mensual hubiera sido de 3 millones de pesos. Pero con la gestión de Sumar, esa cifra se redujo un 66% hasta redondear unos 900.000 pesos mensuales.

   Llevando estos números a los 12 meses de trabajo que lleva el ente autárquico, el ahorro en un año orilla los 25 millones de pesos. Así, el Sumar logró el recupero total de la inversión inicial realizada para poner el servicio en funcionamiento. Más detalles al respecto se conocerán hoy a las 9 en la sede del organismo autárquico situado en 27 de Febrero 3865.

Una parte. Hace exactamente un año, la Municipalidad se largó a la aventura de administrar una parte de las 700 toneladas de basura que a diario produce la ciudad. A tal fin se creó el Servicio Urbano de Mantenimiento Ambiental de Rosario (Sumar) para la recolección y traslado de los residuos de 300 mil rosarinos.

   El sistema municipal funciona en el centro, macrocentro, principales avenidas y accesos, y 19 complejos habitacionales Fonavi. Para el servicio se emplean nueve camiones de carga lateral con gran capacidad de traslado de residuos domiciliarios y 2.000 contenedores metálicos.

   Los receptáculos fueron comprados con asistencia del gobierno nacional y del Banco Mundial, mientras que la gestión municipal logró aportar los nueve vehículos.

   En tanto, el servicio en el resto de la ciudad —donde se reubicaron 5 mil contenedores plásticos— sigue concesionado a empresas privadas. Cliba está en la zona norte y Lime, de Pellegrini al sur.

Justificado. El ahorro logrado en un año es para el Sumar la justificación de su existencia. Es que, de lo contrario, dichos recursos hubieran ido a parar a los certificados de servicios que prestan las concesionarias.

   Lo curioso es que el ente de higiene urbana se dio en un régimen mixto con un grado de aprobación de los usuarios del 66%, según un reciente sondeo de opinión. Según dicha encuesta, realizada por la consultora Andrés Mautone y Asociados, el ciento por ciento de los consultados consideró que los recipientes metálicos contribuyeron a la higiene urbana. Asimismo, el Sumar aparece con un 92% de aprobación.

Islas. En cuanto a las estrategias de separación de residuos, el Ejecutivo municipal remitió al Concejo el proyecto de un nuevo pliego para la basura domiciliaria donde se prevé poner en funcionamiento las denominadas “islas”.

   Se tratará de 70 locaciones donde se colocarán, junto a los actuales contenedores verdes de metal, dos receptáculos: uno color naranja, para botellas plásticas y envases metálicos, y otro gris para papel y cartón. El Sumar tomará a su cargo el servicio de recolección en estas islas con la idea de dividir los residuos orgánicos de los inorgánicos para su reutilización y reciclado. La previsión es tener estas locaciones para diciembre de 2010.

Comentá la nota