El lunes inmediatamente pasado se cumplieron dos meses y un día de la inundación del 2 de abril. Dos meses y una semana habrán pasado cuando se publique esta nota: mucho y poco tiempo. Novedades, casi ninguna. Estamos parados dando vueltas en el mismo lugar: no sabemos cuántos de nosotros ya no están, no sabemos si las obras que hay que hacer (que debieron hacerse) se van a hacer, no sabemos si se ejecutarán los subsidios, cómo y mucho menos de dónde llegarán los recursos económicos. Dos meses y no sabemos mucho.
Es cierto que el número de manifestantes no desprecia al reclamo. Sí, la cantidad de personas, otorga más poder para presionar y exigir a las autoridades responsables que hagan, que respondan. Es difícil precisar por qué la marcha tuvo esta convocatoria, sería imprudente decir que parte de los afectados rechazan la organización, las asambleas con participación de espacios políticos, justamente por el rechazo mismo a lo político. No creo que ese sea un motivo. Quizás haya sido la convocatoria, tímida, casi invisible, sin muchos recursos. A diferencia de la última marcha opositora del dieciocho de abril (dónde la convocatoria fue importante y los reclamos se mezclaron entre la reciente inundación y los que listaban en marchas anteriores) esta no tuvo la misma repercusión.
Creo que un punto importante (no el único) fue la influencia de los medios de comunicación y el uso de los mismos en las redes sociales. Para aquella marcha denominada #18A previamente se publicaban artículos que referían a la misma e informaban cómo se organizaba. En este caso, ese fogoneo no se visualizó en los medios locales, mucho menos en los nacionales. Y me refiero a los medios masivos (o hegemónicos) y no a los medios alternativos. En ellos, los medios de mayor tirada, no figuraba la manifestación, no se incitaba a manifestarse. Es probable que esto haya aportado en alguna medida a que la convocatoria haya tenido tal resultado.
El diario El Día, el martes posterior tituló: “Otra marcha de reclamo, a dos meses de la inundación”. Lo notable de este artículo es la no mención del intendente Pablo Bruera y del gobernador Daniel Scioli, inclusive en la voz de los manifestantes se silencian esos nombres. Mucho menos se menciona el pedido de renuncia al intendente o la responsabilidad de los holdings inmobiliarios. La nota informó que “A dos meses de la trágica inundación que castigó a la ciudad se realizó ayer una concentración frente al Palacio Municipal y luego una marcha que culminó frente a la Gobernación. La manifestación, que nucleó entre 500 y 600 personas según estimaciones de la policía, estuvo conformada por vecinos que integran las asambleas barriales, y por grupos de partidos de izquierda y de agrupaciones estudiantiles universitarias, quienes reclamaron ‘sinceramiento de la cifra de víctimas fatales, ejecución de obras, indemnización para los damnificados y sanciones a los responsables de la tragedia’. Entre consignas críticas a los gobiernos nacional, provincial y municipal, durante la marcha se enarbolaron banderas de asambleas de Los Hornos, San Carlos, La Loma, Plaza Castelli, Parque Saavedra, 19 de Febrero, Villa Elisa, Barrio Norte, Parque Sicardi-Villa Garibaldi, Tolosa, Las Quintas y El Peligro. (...) En los mensajes de los manifestantes hubo coincidencia en reclamar subsidios, obras hidráulicas y el esclarecimiento de la cifra oficial de fallecidos y se mencionó que ‘existe un petitorio firmado por diez mil personas que marca cuál es la voluntad de la gente’. Con relación a las obras para prevenir inundaciones, se planteó que se ajusten a los informes de la Universidad Nacional de La Plata. Desde plaza Moreno la manifestación se trasladó a la Gobernación donde se desplegó un telón hecho por asambleístas de Parque Castelli con imágenes representando ‘la falta de respuesta del Estado’, según explicaron sus autores.
Por su parte, Diagonales.com sí mencionó a las autoridades y grupos económicos e hizo hincapié en el reclamo contra el intendente: “Marcharon los indignados a dos meses de la inundación” y expresó que “Más de dos mil platenses, entre los que se podían ver familias enteras, integrantes de asambleas barriales y representantes de diversos partidos políticos de la ciudad, volvieron a marchar desde las puertas del Palacio Municipal a casa de Gobierno al cumplirse dos meses del trágico temporal que dejó 67 muertos hasta el momento. Los principales reclamos estuvieron dirigidos al intendente Pablo Bruera, pero tanto el gobernador Daniel Scioli como la presidenta Cristina Fernández también fueron blanco de las quejas. Si bien el pedido de justicia y el esclarecimiento del número de víctimas fueron los reclamos principales, también estuvieron la ejecución de obras hidráulicas y la derogación del actual Código de Ordenamiento Urbano, y la renuncia del intendente Bruera, entre otros aspectos”.
“Los manifestantes comenzaron a agruparse pasadas las 18, y una vez que el número de presentes fue en marcado ascenso, exhibieron una larga bandera argentina de más de 15 metros y entonaron las estrofas del Himno Nacional. Luego tomaron la palabra referentes de los barrios El Peligro, San Carlos, Tolosa, Villa Elvira y Altos de San Lorenzo. También de las agrupaciones de Vecinos de Villa Elisa (Ve.De.Ve) y Defendamos La Plata. Los reclamos se centraron en que los responsables políticos se hicieran cargo de la situación, obras, subsidios, exención de impuestos para La Plata, Berisso y Ensenada y esclarecimiento del número de víctimas. Entre los reclamos los vecinos pidieron al intendente Bruera que cobrara un impuesto extraordinario a las inmobiliarias Building, Dacal y Moragues por ‘haberse enriquecido a costa de los platenses’. Antes de marchar hacia Gobernación, Rocío Aguirre, la chica que perdió a sus padres y le falsificaron los certificados de defunción, pidió llorando y a gritos que antes que nada reclamen ‘justicia’. “Los subsidios vienen después, tengo a mis padres enterrados tres metros bajo tierra, quiero justicia”, enfatizó.


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