Los trabajadores nucleados en ATE exigen un 35% de aumento y mejoras en las condiciones laborales.
"Esta medida de fuerza es por la negociación salarial y por reclamos que hacemos con ATE"
“Nosotros avisamos por los medios de comunicación y a la gente que va también le decimos. No cerraremos la puerta y vamos a estar en la sede”, dijo Elena Pérez, referente regional de Pami y miembro de la comisión directiva de ATE, quien comentó que también realizarán una batucada en la dependencia de calle San Martín, una medida de fuerza que aplican todas las Uniones de Gestión Local (UGL) que el órgano tiene en cada provincia. Pero advirtió: “Sí, vamos a atender los casos de urgencia, como la solicitud de un marcapasos, de una ambulancia, una internación de una derivación del interior. Esos casos siempre los filtramos en la entrada”.
Si bien el reclamo se sentirá con más fuerza mañana, el personal de Pami tendrá asamblea hoy de 12 a 14 e hizo lo mismo en la mañana de ayer. Las oficinas suelen atender de 7 a 14 y reciben alrededor de 200 personas por día, de los 30 mil afiliados que el ente nacional tiene en San Luis. Aunque la huelga no será sólo en el territorio puntano, ya que Pérez comentó que hay varias provincias que también pararán, como Entre Ríos, Rosario y el sur del país.
“El Estado nos ofreció el 26,5%, pero como es acumulativo y se da en dos veces queda en 28%”, explicó la sindicalista, quien comentó que ATE y la Unión de Trabajadores del Instituto Nacional de Servicios Sociales (UTI) exigen un 35%. Los gremios estaban en negociación salarial desde hace tiempo, pero no lograban que la Nación aceptara su pedido y esperaron hasta la última reunión de las paritarias, que fue el lunes, para determinar qué medida de fuerza realizarían. No ocurrió lo mismo con los empleados de otras dependencias nacionales, como Anses, que ya cortaron la atención en su sede en reclamo de un incremento de sueldo (Ver cuadro).
“El 30 de junio tuvimos un encuentro y nos dijeron que todos los reclamos que veníamos haciendo no eran así, que no había contratados en el Pami, que era mentira que estaba intervenida la delegación del Sur. ATE se levantó de la negociación y quedaron UPCN (Unión del Personal Civil de la Nación) y la UTI”, dijo Pérez, quien comentó que el último sindicato comparte el reclamo por el 35%. Y agregó que la reunión pasó a un cuarto intermedio hasta el 14, aunque como abandonaron la anterior, no saben si volverán a participar. “Si nos llaman y reconsideran algunos de nuestros reclamos y hay voluntad de negociación, está la posibilidad de que estemos otra vez”, destacó. E incluso adelantó que podrían organizar nuevas acciones si el Estado no atiende su solicitud.
Otro reclamos
Además del aumento salarial, los empleados de Pami nucleados en ATE quieren que se respete la categoría que tienen en el convenio de trabajo. Y, a nivel nacional, que se levante la intervención de dos delegaciones: Río Negro y Neuquén, ya que la medida “afecta directamente a la carrera administrativa porque desplazaron a los jefes de sectores intermedios y las funciones de algunos compañeros”, agregó la gremialista.
Pérez recordó que otro problema que tienen las sedes de las distintas provincias es el “vaciamiento del Pami”, porque se cierran servicios, despiden trabajadores y hasta disminuyen la cantidad de camas en los sanatorios que trabajan con el ente. “Ocurre puntualmente en el Hospital Milstein, que es el ex Francés y fue absorbido por la organización estatal cuando se declaró en quiebra, y el Pami 1 y 2 de Rosario”, explicó.
Pero en San Luis también hay conflictos con algunas prestaciones. “La parte de ortopedia, los medicamentos, que redujeron a 5 los autorizados al 100% y el resto de los remedios se evalúan y sólo si entra dentro de la gestión sin excepción se acepta”, dijo Pérez. Y agregó: “También reclamamos por la falta de personal, las condiciones de trabajo, las funciones que le quitaron a los compañeros de Pami escucha”.
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