Reclamo de FOPEA por agresiones a Periodistas. En Larroudé, colega denunció amenazas de muerte

El Foro de Periodismo Argentino (Fopea) le reclamó este miércoles al intendente Eduardo García, de Catriló, que cese con el "hostigamiento" y garantice el acceso a la información pública a los periodistas. En forma contemporánea, el corresponsal de El Norte en Movimiento, Raúl Mana, denunció ante la policía que fue amenazado de muerte en forma reiterada tras publicar informe sobre la planta de Cargill.
“Fopea ha tomado conocimiento de varios incidentes registrados en actos políticos o institucionales, en los cuales han sido hostigados o excluidos periodistas en ejercicio de su tarea de informar. Así lo han manifestado en distintas situaciones, en fechas recientes, los periodistas Walter García, del diario La Arena, Pablo Cucchiarini, de El Diario de La Pampa, Juan Esteban Mujica y Alicia Acuña, ambos de FM Fusión”, expresó el presidente de Fopea, Gabriel Michi.

“Fopea, una asociación que agrupa a más de 300 periodistas de todo el país, le solicita que, como intendente de Catriló, garantice el ejercicio del periodismo en condiciones de respeto y que valore las críticas expresadas a través de la prensa como un ejercicio legítimo en favor del mejoramiento de la democracia, a las que está obligado a atender y tolerar como parte de la función que ocupa como representantes de una comunidad política”, concluyó la nota.

AMENAZAS A MANA

En Larroudé, Raúl Horacio Mana, denunció el 5 de agosto que recibió varios llamados telefónicos, el último de ello con una amenaza de muerte.

“Mana te vamos a matar” le dijeron. “No te metas con Cargill”.

Mana trabaja para el semanario El Norte en Movimiento desde 2004 y se ocupó en forma extensa sobre las quejas por la supuesta polución ambiental que origina la planta de Cargill, según recordó ese medio de prensa en las últimas horas.

Tras una entrevista al concejal Errecart, relató que recibió llamados telefónicos anónimos con amenazas de muerte.

“… no te metas con Cargill porque te vamos a cagar a palos”, le dijeron primero y más tarde “Mana te vamos a matar”.

Al mismo teléfono lo llamó quien dijo ser de apellido Mormónt, de la planta de Cargill, quien le pidió disculpas y le aseguró que las amenazas no se volverían a producir. Pero cuando Mormónt fue citado por la policía, no sólo negó el llamado sino que dijo no saber quien era Mana.

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