Mientras en París la policía desalojaba a cientos de jóvenes reunidos en la Plaza de la Bastilla siguiendo el modelo de los españoles contra el desempleo, la precariedad y la corrupción, en Madrid, tras más de cuatro horas de debate, el movimiento de los indignados decidió no levantar su campamento en la Puerta del Sol, hasta nuevo aviso.
En París, la policía antidisturbios utilizó ayer gases lacrimógenos para desalojar a los manifestantes, informó la emisora France Info, y agregó que los manifestantes pedían refuerzos a través de las redes sociales como twiter.
Hay que cambiar las estructuras económicas para una mejor repartición de los recursos mundiales, puesto que si continuamos como ahora, en la injusticia y la miseria, esto amenaza con acabar mal, declaró Chantal Piganau, una profesora que participó en las manifestaciones a la agencia de noticias AFP.
La movilización parisina sigue los principios del movimiento originado en España el 15 de mayo (15-M) en la Puerta del Sol de Madrid.
Este movimiento está integrado fundamentalmente por jóvenes españoles que son los que más se han perjudicado con el alto desempleo que hay en el país. Los indignados también reclaman reformas políticas y el fin del bipartidismo.
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