Si bien Scioli busca alternativas para financiar el gasto durante 2014, por ahora evita poner el ojo en barrios privados y countries, que tienen alto nivel de evasión y que ostenta valuaciones fiscales muy inferiores a las del mercado.
Claro que algunos bloques, como la Coalición Cívica, ya habían apuntado a esto, e impulsado la posibilidad de incrementar la presión tributaria sobre el juego y otras actividades. Ahora, sumaron a los countries y barrios privados, segmento en el cual, aseguran, hay “alto nivel de evasión”.
“La mayoría de los countries figuran en el catastro y en el registro de la provincia como zonas rurales, porque no se efectúa la subdivisión ni la escrituración y viven permanentemente en ese estado”, relató a INFOCIELO el diputado Walter Martello, jefe del bloque de la CC. A la par, acusó al Gobierno de “no aplicar todos los recursos tecnológicos disponibles, porque con cualquier sistema determinas superficie sembrada y ahí no determinan las mejoras por metro cuadrado”.
“El inmobiliario urbano no es de los componentes tributarios mas altos –reconoció Martello-, pero antes de cobrar un 18% a la totalidad, bien se podría ir a este tipo de viviendas”, observó, y evaluó que “seguramente se obtener los mismos recursos, incluso se deberían formalizar convenios con municipios, porque si no pagan la valuación fiscal sobre el inmobiliario de ARBA tampoco lo hacen con los servicios municipales”.
La evaluación de Martello coincide con la publicación del periodista Marcelo Zlotogwiazda, quien publicó hoy en el Cronista Comercial datos reveladores sobre la presión fiscal en el segmento. En su columna, titulada “Scioli vs. Massa: apunten a los countries”, el periodista consigna que, de los casi 62 mil inmuebles en countries que hay en Provincia, sólo 93 superan en su valuación fiscal los 5 millones de pesos, algo que no se condice con lo que muestra el marcado.
“Hay nada más que 2000 partidas valuadas en más de $ 2 millones, que equivalen a u$s 200.000 o 325.000, según el dólar que se tome”, marca en su nota, por lo cual observa que “las valuaciones fiscales son ridículamente bajas”, para lo cual cita ejemplos en los que la valuación fiscal es la mitad de la del mercado.
Pese a que en términos económicos la opción de poner el ojo en ese segmento parece más que viable, no parece ser la voluntad de Scioli avanzar en ese sentido. Prueba de ello es la opinión negativa expresada por su gobierno hacia la Ley de Hábitat, que lleva sancionada más de un año sin que haya sido reglamentada en su totalidad.

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