Dos radares colocados en la ruta 6 provocaron en los últimos meses gran malestar entre los conductores, debido a la ausencia de señales que indiquen la velocidad máxima. Ante la llegada de las correspondientes fotomultas, los reclamos no se hicieron esperar: a la Defensoría del Pueblo de Pilar se atendieron nada menos que unas 70 consultas en las últimas semanas.
La señalización está ausente en ambas manos de la ruta. Incluso, a 200 metros del lugar está pintado un “110” en el asfalto, confundiendo aún más. Por lo tanto, el conductor no puede saber que está obligado a circular a menos de 80 kilómetros por hora: sólo se entera cuando a su casa llega la fotomulta.
En este sentido, durante las últimas semanas en la Defensoría se han acumulado multas recibidas por vecinos de Pilar y hasta de partidos vecinos, como Campana. Allí se expresa que las penalizaciones se deben por circular a velocidades superiores a la permitida, como 105, 115 o 120 kilómetros por hora (según indican las multas), indicando que la máxima es 80. En cuanto al importe, este es nada menos que de $679.35; y el pago voluntario es de $339,67.
Mañana, la nota completa en El Diario Regional.
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