Son treinta casas ubicadas en el barrio Santa Bárbara. Iniciaron una protesta y amenazaron con ingresar y ocuparlas.
Asimismo manifestaron su intención de permanecer en el lugar hasta que las autoridades reanuden la construcción de las casas que pertenecen a un programa en el que los terrenos fueron abonados. “De no existir una respuesta y con el peligro de que otros las ocupen, ingresaremos a nuestras viviendas en el estado en el que se encuentren”, dijo Ramona Puntano.
Manifestó que ante la falta de respuesta por parte de las autoridades para la finalización de la construcción de las unidades habitacionales tomaron la determinación de permanecer en el lugar, donde quemaron gomas y colocaron carteles en el alambrado que separa las casas abandonadas de los sueños que acunan desde hace 7 años, cuando la promesa de autoridades locales generaba expectativas.
Señalaron su preocupación porque consideran que se están deteriorando por la falta de mantenimiento y el abandono con malezas que crece alrededor de las mismas, lo que “provocaría que otras personas pretendan habitarlas”, dijeron.
Ramona Puntano expresó que los profesores esperan desde hace 7 años, un grupo de viviendas que fue dividido en dos etapas: una de las cuales está ubicada en el barrio San Ignacio de Loyola, las que fueron ya entregadas.
Los docentes indicaron que desde hace 2 años la obra fue paralizada.
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