“Los números vienen mal desde hace tiempo”, dijeron desde el Colegio de Farmacéuticos de Entre Ríos y además aseguran que se está negociando, porque hay pedidos concretos de los colegiados de achicar los descuentos. Las farmacias piden que esa quita del 15% sea en realidad del 13,5%.
Hace tiempo que las farmacias de Entre Ríos vienen sosteniendo una sorda pelea con las prepagas en torno a un asunto irresuelto: el porcentaje de descuentos sobre la compra de medicamentos que efectúan los afiliados.
“Orgánicamente, no hemos planteado una medida de ese tipo. No se la está tratando como tal. Pero sí se está negociando, porque desde hace tiempo hay pedidos concretos de los colegiados de achicar los descuentos. Los números vienen mal desde hace tiempo”, declaró Emilio Irigoiti, vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos de Entre Ríos.
En el mostrador de una farmacia, un afiliado a un prepaga paga un medicamento que cuesta 100 pesos, a 60 pesos; los otros 40 pesos se los “bonifica” la prepaga a la cual está adherido. Las farmacias aseveran que el cobro del 40% restante del valor del remedio se cobra tarde, y mal.
Desde las cámaras que agrupan a los farmacéuticos plantean que las prepagas terminan pagándole no 40 pesos de aquellos 100 (el costo original del medicamento), sino solamente 15 pesos. La diferencia, 25 pesos, representa una bonificación que deben asumir las farmacias por el hecho de atender a los afiliados de las prepagas. En ese esquema, una farmacia recibe 75 pesos por un medicamento que vale 100, y que paga 68 en la droguería: la ecuación les deja un margen de ganancia de 7 pesos, que consideran bajo.
Las farmacias piden que esa quita del 15% sea en realidad del 13,5%. El descuento sobre la compra de medicamentos que beneficia a los afiliados no es una concesión generosa de las prepagas, sino una imposición legal a partir del programa médico obligatorio (PMO), el esquema básico que toda prestadora de salud debe brindar a sus beneficiarios.
Desde el Colegio de Farmacéuticos de Entre Ríos ven el problema a la distancia, aunque se sienten involucrados en la pelea. “Este es una reclamo que empezó en Capital pero que en la provincia todavía no se ha tocado –expresó el vicepresidente de la entidad–. Este tema de los descuentos altos están complicando los números de las farmacias, porque ya las cuentas no nos dan”.
A ese problema, se agrega otro: la excesiva tardanza con la que las empresas de medicina prepaga liquidan los pagos a las farmacias por los medicamentos que venden a sus afiliados. “Los plazos van de 30 a 60 días, y más también –sostiene Irigoiti–. Y los descuentos ya no pueden estar en el 15%. Ya un 10 a 12% es una barbaridad. No te dan los números. Diría que entre un 3% a un 4% es algo discutible. Pero plantear un 12% es un despropósito. Ahí es donde empiezan los problemas para las farmacias”.
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