Se manifestaron a la altura del camino que conduce a Miramar. Quieren que el gobierno local construya el playón que les habían prometido y que los camiones continúen ingresando al viejo predio de disposición final, ya que en las últimas semanas se registraron inconvenientes.
Julia Drangosch. Los recicladores que trabajan en el viejo predio de disposición final de residuos se manifestaron ayer en la ruta a la altura del camino a Miramar en reclamo de mejores condiciones para desarrollar sus tareas. Según dijeron, en las últimas semanas dejaron de ingresar los camiones que transportan los materiales y, además, no hubo avances en la construcción de un playón en el lugar, algo que les habían prometido desde el Municipio.
Los trabajadores permanecieron casi ocho horas en el lugar y pidieron respuestas, dado que hoy en día llevan adelante sus tareas “en circunstancias inhumanas”. Finalmente, pasadas las 15 se acercó un representante del Ente de Obras y Servicios Urbanos (Enosur) quien se comprometió a darles algún tipo de solución el lunes próximo. De acuerdo a lo que señalaron integrantes de una organización que trabaja junto a los recicladores y los asiste, actualmente unas cien personas permanecen diariamente en el predio y revuelven los residuos en busca de comida y materiales reciclables. No solo recogen elementos para su posterior venta sino que en la mayoría de los casos se llevan alimentos para alimentar a sus familias. Si bien desde el Municipio aseguran que son muy pocos los adolescentes y niños que hay en el lugar –luego de la denuncia que años atrás realizó la fundación Alameda en relación a la existencia de trabajo infantil-quienes trabajan allí afirman que eso no es cierto dado que “aunque los chicos hoy en día no trabajan sino que acompañan a sus padres, hay familias enteras que viven en los ranchos, que se quedan ahí para esperar el ingreso de los camiones y así poder obtener materiales”.
En ese contexto, una de las voluntarias que trabaja con los recicladores, Lourdes González, precisó que los trabajadores denuncian que en estas últimas semanas los camiones que transportan los residuos han dejado de ingresar, “porque tienen algún tipo de negocio por fuera del predio y entonces ellos se quedan sin residuos y lo que es peor sin comida”. Por eso, justamente, se decidió hacer la protesta, porque si no hay material, muchas familias no pueden sobrevivir.
A su vez, la joven reparó en que otro de los puntos que reclamaron tiene que ver con la necesidad de que el Municipio construya un playón en el lugar para que ellos trabajen en condiciones “al menos un poco mejores”. De eso tampoco han tenido novedades y justamente ese fue otro de los motivos de la manifestación.
¿CIERRA EL VIEJO PREDIO?
Algunas horas antes de conocerse la protesta de los trabajadores, el titular del Enosur, Marcelo Artime, destacó la labor que se viene realizando en el viejo basural mediante “un equipo que incluye a trabajadores sociales y psicólogos con un plan de inclusión social”.
“Gracias al trabajo que venimos haciendo, prácticamente son muy pocos los adolescentes que quedan, tenemos un convenio con un campo recreativo cerca de ahí, con actividades culturales y deportivas”, resaltó Artime, que también dijo que están trabajando para la obtención de una beca de sustitución e incluso confirmó que el objetivo hoy en día está puesto en lograr que este mes “se licite el cierre del viejo basural, mediante un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que cuenta con un presupuesto de $85 millones”.
10 MIL CARTONEROS EN LA CIUDAD
Por otro lado, y ante la consulta respecto a cuántas personas hoy en día viven de la basura en Mar del Plata, desde el Enosur reconocieron que por el momento no tienen números propios, pero que trabajan en la elaboración de los mismos. Sin embargo, admitieron que de acuerdo a un estudio elaborado por la Universidad Nacional de Mar del Plata existen alrededor de 10 mil cartoneros. “Nos parece un poco mucho, pero sería irresponsable dar cifras aproximadas y por eso justamente estamos trabajando en nuestro registro”, apuntaron.

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