La vicejefa de Gobierno María Eugenia Vidal estuvo presente en la asunción de Mario Poli como nuevo arzobispo de la Ciudad y cardenal primado de la Argentina.
La ceremonia tuvo lugar en la Catedral Metropolitana en cuyas escalinatas, frente a la Plaza de Mayo, Poli concelebró una misa luego de recibir los atributos y la llave de la Iglesia.
“Lo recibimos con alegría. Es un honor acompañar la asunción de un arzobispo que ha dado señales de humildad, armonía y con un estilo que llegó para quedarse”, subrayó la vicejefa de Gobierno María Eugenia Vidal.
La Vicejefa afirmó que “hoy es un día de doble celebración” porque la llegada de un nuevo arzobispo a la Ciudad se produjo “para reemplazar a nuestro Papa”, Francisco, que fue entronizado el pasado 19 de marzo.
Vidal dijo que “enbuenahora si la asunción del Papa sirvió para que entender que la mejor manera de acercarnos es dialogando y comprendiendo que el otro puede pensar distinto. Esperemos que en el Tedeum nos encontremos todos".
Además, adelantó que el Gobierno porteño “estará a disposición” para cuando Francisco llegue en vista oficial a la Argentina.
Poli se convirtió en el 26° Obispo de Buenos Aires (Diócesis creada en 1629) y en el 12° Arzobispo de Buenos Aires (elevada a Arquidiócesis Metropolitana en 1865) y 7° Primado de la República Argentina (Buenos Aires es Sede Primada de la República Argentina desde 1936).
Al mismo tiempo, ayer quedó constituido el Gran Canciller de la Pontificia Universidad Católica Argentina, Moderador del Tribunal Eclesiástico Interdiocesano de Buenos Aires y Moderador del Tribunal Eclesiástico Nacional de segunda instancia.
El nuevo Arzobispo de Buenos Aires fue recibido por los obispos, presbíteros, diáconos y seminaristas antes de que monseñor Joaquín Sucunza le presentara el crucifijo con que Poli realizó su primer servicio como arzobispo de Buenos Aires.
El Nuncio Apostólico Emil Paul Tscherrig inició el oficio religioso y a continuación el canciller del Arzobispado, Fernando Rissotto, leyó el documento de designación de Poli.
El nuevo arzobispo recibió como gesto de fidelidad y comunión eclesial, el saludo de una delegación de dos sacerdotes (el más anciano y el más joven), dos religiosos, dos religiosas y un conjunto de laicos en nombre de todos los fieles de la Arquidiócesis para luego presidir la concelebración.
Además, el Arzobispado suspendió las actividades en todos los templos de la Ciudad para que los fieles pudiesen concurrir a la ceremonia.
Poli, de 65 años, preside la Comisión de Catequesis y Pastoral Bíblica en la Conferencia Episcopal Argentina (CEA). Es doctor en Teología y profesor de Historia Eclesiástica y Patrología. También el Capellán Nacional de la Comisión de Pastoral Scout Católica (COPASCA).
Su lema episcopal es: “Concédeme Señor un corazón que escuche”.



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