La representante por Tierra del Fuego en la Cámara Alta acusó a los periodistas fueguinos de "ser funcionales a determinados intereses". Lo hizo ante sus pares, defendiendo su gestión y la de Fabiana Ríos, cuando se analizaba y rechazaban los repudios y escarches a periodistas acusados de ser cómplices de la Dictadura. "Cuando te entrevista un periodista privado, si está de acuerdo con lo que decís te deja expresarte y si no, te corta la comunicación", señaló la ex arista quien acusó a la prensa fueguina de "darse el lujo de decir cualquier cosa de cualquiera", y de escudarse detrás de la democracia y la libertad de expresión "cuando uno quiere refutar algo".
Díaz que cuenta con un contacto prácticamente nulo con la prensa de Tierra del Fuego, y que desde su asunción como representante del pueblo fueguino, sólo ha informado de su pobre gestión a través de su área de prensa.
La ex arista en sus polémicos dichos, instó a sus pares a "poner en debate la responsabilidad del Estado pero también la de los periodistas".
Como respuesta periodistas de Ushuaia y Río Grande compartieron un comunicado que sostiene:
"Deploramos en forma categórica las expresiones descalificadoras y la intención ofensiva del discurso de la legisladora, dirigidas a toda la prensa sin excepción, demostrando con ello su escasa capacidad para discernir y su nula predisposición a juzgar de manera responsable acerca de la realidad que la rodea".
"La actividad y el pensamiento de la senadora son poco menos que inaccesibles para la prensa en general por su actitud permanentemente esquiva e irrespetuosa respecto de los medios de comunicación; aun en el marco de la obligación que le asiste de difundir sus actos en su rol de funcionario del Estado".
"En sus pocas apariciones públicas la senadora Díaz ha hecho gala de un discurso procaz e indecoroso que por sí solo da cuenta de su imagen por lo cual no es necesario mayor aporte de los medios de comunicación".
"Debemos, sin embargo, rechazar enérgicamente sus acusaciones de autoritarismo y cobardía periodística, que son un ultraje a nuestra vocación de trabajo respetuoso, equilibrado y tan independiente como lo permiten las insoportables presiones políticas a las que la senadora se viene a sumar de modo insultante y osado".

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