Rechazo con bombos y platillos

Rechazo con bombos y platillos
Los murgueros marplatenses salieron al cruce del proyecto presentado por el concejal Carlos Fernando Arroyo, que intenta prohibir su actividad en las plazas barriales y trasladarlas al Parque de Deportes.
Los colectivos que nuclean a la mayoría de las murgas y comparsas de la ciudad, Carma (Carnaval Mar del Plata) y MOMO rechazaron el proyecto de ordenanza para la prohibición de la actividad -presentado por el concejal Carlos Arroyo- y consideraron que el edil "no tiene ni idea porque cada grupo se nutre de la identidad de su barrio y de su entorno". Además aseguraron que "no queremos un corsódromo ni un carnaval comercial, sino uno popular".

Entre los dos grupos integran a "unas 25 comparsas y murgas, de todos los barrios de la ciudad, que constituyen un universo de entre 1.500 y 1.800 chicos con sus respectivas familias", detalló Federico Argüelles, de Carma e integrante de la murga "Venganza de los Pobres", del barrio San José.

"Cultural e integradora"

Después de describir a la actividad como "cultural e integradora", consideró que el proyecto de ordenanza "no tiene asidero ni sustento político" y se lo adjudicó a una "persona que se quedó 30 años atrás, con la dictadura militar".

En ese sentido, recordó que en 2011 se recuperó al Carnaval como feriado, después de la prohibición del mismo establecida por la última dictadura militar.

"Este proyecto -dijo Argüelles- no tiene en cuenta que las murgas y comparsas están distribuidas por toda la ciudad, desde Playa Serena hasta parque Camet, integrando a familiares de todas las edades, que se nutren de su entorno y de lo que pasa en su barrio".

En ese sentido, consideró que "se trata de una pavada, porque no ve el trabajo que se viene realizando en los distintos barrios y con todas las entidades barriales, como clubes -Talleres y Kimberley- y las distintas sociedades de fomento".

Hace 15 días, terminaron los festejos de Carnaval en la ciudad con un corso central en la Plaza Rocha, previo pequeños festejos diseminados en 30 corsos barriales.

Parlantes del Corazón

José Alfaya, de Momo e integrante de la murga "Parlantes del Corazón" del barrio Bosque Alegre, explicó que la murga es "una actividad cultural que está conforme a derecho y legislación municipal".

"Es grave -añadió- que en una ciudad con inseguridad, con delincuencia y desocupación se quiera prohibir una actividad que fomenta la inclusión de chicos y jóvenes, integra un espacio cultural y se le proyecta para que ocupen su tiempo en algo recreativo".

Y ejemplificó con su propia murga, que nació para integrar a los "viejos y nuevos habitantes del barrio, que fueron relocalizados desde la Villa de Paso". Hoy, a cuatro años de la creación, aseguró que el objetivo se cumplió porque "es una sola comunidad".

En cuanto a los ensayos en las playas barriales, aseguró que "es parte del espíritu iniciativo de la murga, de rescatar lo popular de cada comunidad, porque no es lo mismo el centro que Playa Serena" y aseguró que así "se aprende a convivir y respetarse".

En tanto, desde la Secretaría de Cultura de la Municipalidad local evitaron opinar "hasta tanto tengamos el proyecto completo y lo conozcamos en profundidad".

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