La Asociación de Pesca y Caza Nahuel Huapi expresó sus consideraciones que elaboró nuestra Asociación, acerca del proyecto de ley presentado en la Cámara de Diputados con el fin de prohibir la caza deportiva en el ámbito de la República Argentina. Rechazan el proyecto y sostienen que la caza deportiva es en realidad caza de control.
Entre otras consideraciones señalan que en este proyecto se habla únicamente de fauna silvestre, "no se hace ninguna distinción entre fauna silvestre autóctona, fauna silvestre exótica, fauna en peligro de extinción, fauna en situación de superpoblación, fauna considerada plaga; únicamente se refiere tibiamente a caza de control”.
Plantean qué sucede con la pesca deportiva dado que el proyecto habla específicamente de “caza deportiva”. Resaltan que "la fauna silvestre terrestre les preocupa mucho a los autores de este proyecto…. ¿y la fauna ictícola no? O no se dieron cuenta que también existe y son animales tan silvestres como los terrestres; y un párrafo aparte merece la pesca comercial: el 95% de todo producto de los mares, sean pescados, mariscos y todo tipo de lo producido por los mares que se consume en las mesas argentinas, proviene de la fauna ictícola silvestre, un mínimo porcentaje corresponde a las piscifactorías y pisciculturas, es más; la pesca comercial se realiza de varias maneras, la más común es con redes, en estas redes quedan atrapados muchísimos peces no comerciales, como por ejemplo el delfín, estos peces mueren irremediablemente. La pesca del tiburón en forma comercial para aprovechar únicamente las aletas es muy difundida por todos los océanos del mundo…. y para redondear esta idea, la pesca de ballenas, mal llamada caza, es un tema diario en todos los foros internacionales interesados en el tema. Recordamos que la “caza comercial” es un producto que prácticamente no existe en todo el mundo".
Otra consideración que realizan tiene que ver con los ecosistemas y sostienen que "cuando el hombre comete los errores que ha cometido infinidad de veces, de introducir en un ecosistema ejemplares de fauna o flora de otro ecosistema, se altera el equilibrio natural de las cosas dentro de esa área. Es ahí donde el hombre debe volver a intervenir para remediar lo mal realizado con esas introducciones. Una forma de remediar estos errores que en muchas ocasiones dañan, no únicamente el equilibrio, sino que dañan la propia concepción de la vida de sus habitantes, es la caza deportiva".
Resaltan que "los cazadores que nos consideramos deportivos, nunca cazamos animales autóctonos cuya existencia se halla amenazada de alguna forma y que la legislación vigente en el área los protege. Tampoco cazamos animales que aunque sean introducidos en un área específica, pero que estén en peligro de extinción en otra y la autoridad pertinente proteja. Cazamos los animales que no tienen ningún peligro de subsistencia, y cuyo andar daña tanto a la flora autóctona del lugar como a las plantaciones de las poblaciones asentadas en el área y por ende a sus pobladores".
Señalan que "hay infinidad de ejemplos en el mundo, donde políticas erradas como la que aquí se pretende implementar, vaya a saber con qué fines, han derivado en verdaderos desastres ambientales. Sin buscar demasiados ejemplos sofisticados, nos remitimos a los EEUU, donde la disminución de cazadores, por motivos que sería largo enumerarlos, ha derivado en una explosión demográfica del ciervo cola blanca en todos los estados del sur, causando verdaderos desastres en la flora, la agricultura y hasta en las vidas humanas por los diarios accidentes de tránsito, sobre todo en horas de la noche".
Plantean cómo "reaccionarán reparticiones tales como Parques Nacionales, con sus áreas invadidas por fauna exótica que depreda y degrada el ambiente, ambiente que se supone por la ley de Parques, se debería resguardar lo más prístino posible! La caza deportiva es fundamental instrumento de apoyo y ayuda para lograr estos fines". Tabmién se preguntan cómo reaccionarán las autoridades de Tierra del Fuego, "Isla que está invadida hace décadas por castores y conejos, sin la herramienta de la caza para poder, cuanto menos, tener bajo un cierto control a estos intrusos?"
Finalmetne expresan que "nos preguntamos si los autores de este proyecto se estarán equivocando, (dentro de otros varios errores), en el perfil de lo que ellos llaman despreciativamente cazador deportivo con lo que es el cazador furtivo, individuo que los cazadores deportivos renegamos de llamarlo cazador, es un infractor y delincuente que no merece la menor consideración y sobre el que debe caer todo el peso de la ley".
Enfatizan que "en realidad la denominada “caza deportiva” es una “caza de control”, es así en todos los ámbitos del mundo, y como este proyecto de ley nombra como aceptable la caza para controlar, sea por superpoblación, sea para controlar plagas etc. etc., invitamos a sus autores a retirarlo, ya que como hemos demostrado, la caza deportiva es “caza de control”.
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