Un estilo de vida que encuentra dificultades y preconceptos en Argentina, un país carnívoro. Mitos y realidades de una filosofía que llegó a la tierra colorada para quedarse, en la voz de Tania Cañete representante de “Especismo Cero” en Misiones.
“En mi familia soy la única. Están preocupados por el tema de la alimentación. Tienen la idea de que si no como carne voy a tener deficiencias, me voy a enfermar”, un mito que se repite en varios ámbitos y que Tania desmitifica con la férrea convicción que le otorgan los conocimientos que adquiere mientras cursa la carrera de Nutrición.
Sin influencia de alguna persona de su entorno, ni siguiendo una moda o tendencia, Tania llegó al vegetarianismo por indagación propia. “Me empecé a informar sola por internet y me gustó la filosofía de vida. A nivel nacional encontré la organización “Especismo cero” y me gustó la no discriminación de las especies. A partir de ahí me puse en contacto con Marcela, la delegada a nivel nacional y ahí comenzó mi activismo por la causa” relató la joven que se convirtió en la coordinadora de actividades a nivel local de la organización que brega por la igualdad de las especies.
Una responsabilidad que la lleva a promulgar un estilo de vida que por el momento no tiene muchos adherentes en la tierra colorada, lo que motiva a Tania a darle mayor difusión.“A mi me interesa dar a conocer la alimentación vegana. Yo ahora cree una página en Facebook y estoy encontrando personas a través de ella. Tenemos un grupo bastante importante. Pero en Posadas hay más vegetarianos que veganos, de los que yo pude encontrar” detalló la joven que ayer por la tarde organizó una degustación de platos veganos dulces y salados en la Plaza 9 de Julio de Posadas. Un hito que se repitió en otras ciudades del país como San Juan, Buenos Aires, Ciudad autónoma de Buenos Aires, Tucumán y Rosario, en el marco del Día mundial del veganismo, que se conmemora el 1 de noviembre.
El activismo en “Especismo cero”es una parte importante en su vida, pero sólo un parte, ya que Tania sostiene que pese a las dificultades de ser vegetariana en Argentina, ésto no le ha impedido continuar con sus relaciones afectivas. “Al principio rechacé bastantes invitaciones a asados y reuniones. A veces sentís que te presionan en todos lados para que consumas carne. Los amigos, conocidos y familia te tientan. Y era un tema obligado de discusión cada vez que aceptaba una invitación, porque te tratan de obligar. Sin embargo, desde hace un tiempo comencé a aceptarlas, me estoy integrando.”
Pero no todo está perdido, sólo se trata de ser fiel a los principios veganos en un entorno agreste a dicha filosofía. “Cuando voy a los asados tengo que llevar mi propia comida. Si es en casa, ya saben y me preparan un plato especial. Salir a comer afuera puede ser un problema pero en Posadas ya hay lugares que hacen comida vegetariana y yo trato de arrastrar a mis amigos a esos lugares. Hay pocos restaurantes que tienen menúes veganos, pero hay” señaló Cañete.
El alto precio de ser vegano
Más allá de los suplementos y complementos nutricionales para remplazar algunos alimentos como la Spirulina que aporta hierro y calcio y cuesta $24 los 100 gms; un capítulo aparte resultan los productos de maquillaje, limpieza y hasta la vestimenta.
“No uso cuero y lana tampoco. Asimismo, hay productos de limpieza como el jabón blanco en pan hecho con grasa animal que no puedo usar y maquillajes que han sido probados en animales que no consumo, optando por una cosmética natural” Los productos habilitados para veganos tienen un precio más alto que el común y es por ello que Cañete no duda en sostener “Hay una falta de regulación en el mercado”, una situación denunciada en varias oportunidades anteriores por los celíacos.
Especismo cero
“El especismo es un tipo de discriminación moral que al igual que el racismo o el sexismo proporcionan una consideración desventajosa a un grupo determinado por motivos arbitrarios. En este caso presupone que los intereses de un individuo son de menor importancia por el hecho de pertenecer a una especie animal determinada” reza la página de la asociación que cosecha adherentes alrededor del mundo entero. En este marco, la filosofía de Especismo cero se opone a granjas, circos y zoológicos “por ser espacios destinados a la explotación y el maltrato animal” destacó Tania.
El caso de las mascotas reviste un análisis aparte, dado que veganos pueden tener animales de compañía que hayan sido adoptados, no así comprados en veterinarias ni criaderos, siempre y cuando la alimentación vegana se extienda a los animales. “Con las mascotas tuve un tema. Yo tengo una perra y dos gatos, y en realidad las mascotas no deben comer alimento balanceado, sino que hay que prepararles polenta con manteca mineral o arroz, o comidas especiales que respeten la dieta vegana” relató la joven que todavía no ha sometido a sus mascotas a la dieta vegana, mientras avanza a paso firme en su propia adopción de este novedoso estilo de vida.
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