Es el mayor impuesto provincial y está atado al nivel de actividad y a la inflación. En septiembre, el ingreso total subió 35,3%. El plan de pagos se notó en el Inmobiliario y en el Automotor.
En los últimos dos meses, la recaudación del impuesto a los Ingresos Brutos, el principal tributo que cobra el Estado provincial, se estacionó en un aumento interanual por debajo del 30 por ciento.
Tanto en agosto como en septiembre, la Provincia captó alrededor de 1.592 millones de pesos por ese gravamen, cuyo comportamiento está ligado al nivel de actividad y a la evolución general de precios.
Si bien hasta junio el ritmo de la economía provincial mostraba un alza promedio de 3,9 por ciento, la inflación acumulada de los últimos 12 meses está varios puntos por debajo de lo que ocurría en 2014.
Ese sería uno de los principales motivos por los que la recaudación de Ingresos Brutos reflejó entre agosto y septiembre una suba promedio de 28,6 por ciento, cuando entre marzo y julio mostró alzas de 33 a 35 por ciento.
Igualmente, ese comportamiento estaría por encima de la inflación real. Por caso, la consultora Elypsis calcula que la suba general de precios cerrará el año debajo de 25 por ciento. Algo similar proyecta Finsoport.
En tanto, la expansión de la base monetaria nacional, de acuerdo con el último reporte del Banco Central, se ubica en 32,7 por ciento, aunque la circulación de billetes y monedas en poder del público subió 37 por ciento en los últimos 12 meses.
Pero también talla el comportamiento de sectores clave para la actividad local, como la industria y el comercio.
Según la Dirección de Estadística y Censos provincial, hasta junio, la industria acumulaba una caída de 1,4 por ciento en comparación con el primer semestre de 2014, mientras que el comercio mostraba una baja de casi ocho por ciento.
Cierre
El escalón en el que la recaudación provincial se ubica de cara al último trimestre del año está en línea con las proyecciones del Ministerio de Finanzas.
En septiembre, los ingresos tributarios totales subieron 35,3 por ciento (5.070,7 millones de pesos). El principal empuje vino otra vez con la coparticipación (3.076,9 millones), con un alza anual de 36,4 por ciento.
Por su parte, los impuestos propios aportaron 1.993,8 millones (33,7 por ciento), con un acumulado de 16.730,2 millones en nueve meses (33,4 por ciento de alza consolidada).
De todos modos, el tercer trimestre refleja una clara tendencia a la baja en la suba de la recaudación propia en comparación con el mismo período de 2014 y con la evolución en lo que va de este año.
Sellos. En términos relativos, es el segundo impuesto propio más importante. En septiembre captó casi 219 millones (51 por ciento).
Inmobiliario. Recaudó 86,8 millones durante el mes pasado, con un alza de 86,5 por ciento interanual, empujada por el plan de facilidades para regularizar deuda en etapa judicial.
Automotor. Subió 65,5 por ciento, con un aporte de 97 millones de pesos.
Prórroga
Al cierre de la semana pasada, la Dirección General de Rentas prorrogó el vencimiento del plan de pagos para deudas en etapa judicial y por multas de la Policía Caminera, por unos 650 millones.
El programa, que vencía el último día de septiembre, se extendió hasta el 31 de este mes para compromisos que caducaron al 30 de junio pasado.
El fisco apunta a tres grupos de deudores: morosos impositivos en etapa judicial; contribuyentes en proceso de fiscalización o multados por Policía Fiscal; multas de la Policía Caminera, firmes o no.
Judicial. Las obligaciones que caducaron entre el 1º de enero de 2015 y hasta el 30 de junio pasado tienen un descuento del 50 por ciento en los recargos por pago al contado o en hasta tres cuotas.
En cambio para quienes opten entre cuatro y hasta seis cuotas, no habrá descuentos y la tasa de interés será de 1,5 por ciento mensual.
En el caso de la deuda vieja, abarca hasta el 31 de diciembre de 2014 y multas aplicadas por la Policía Fiscal. El pago al contado o en hasta tres cuotas implica un recorte del 70 por ciento en recargos por mora.
En este tramo, el deudor podrá afrontar el compromiso en hasta 36 cuotas, con segmentos de descuentos diferenciados (entre 10 y 50 por ciento) e intereses que van de 0,5 hasta dos por ciento mensual para el plan más largo (25 a 36 cuotas).
Caminera. Para las multas firmes, ingresan las sanciones aplicadas hasta el 31 de mayo de este año y que se encuentren en cualquier instancia.
Hay un descuento de 50 por ciento en los recargos por pago al contado o en hasta tres cuotas. Luego el plan se puede extender hasta en 12 cuotas, con condonación de 10 al 30 por ciento en la mora y una tasa de interés mensual de 1,5 por ciento.
En el mejor de los casos, quien se acoja al plan terminará pagando más del doble en comparación con un infractor cumplidor.
Si las multas no están firmes, el pago es únicamente al contado, con una condonación de 30 por ciento en valor de las sanciones, por lo que también en este caso el deudor pagará más que un multado que cumplió con la obligación en tiempo y forma.
Cuota 51. También se extendió hasta el 31 de octubre el vencimiento para afrontar su pago. Cuando lanzó el plan de pagos, Rentas calculó que había unos 75 mil contribuyentes que el año pasado, pese a haber afrontado el pago de cuota única, no adhirieron al cedulón digital y, por lo tanto, se generó la denominada cuota 51.
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