Los rebeldes libios llegan a Trípoli para anunciar "el fin de Kadafi"

La suerte de Muamar Kadafi, el hombre que el próximo 1º de septiembre podría cumplir 42 años en el poder en Libia, parece estar más echada que nunca. Según la radio Libia Libre, los rebeldes llegaron a las puertas de Trípoli, donde tomaron el control del aeropuerto internacional, después de conquistar la ciudad petrolera de Brega y anunciar que “el fin de Kadafi está cerca”.
El paulatino resquebrajamiento del régimen se profundizó ayer con el viaje a Italia de Abdel Jalloud, miembro del Consejo de la Revolución Libia y mano derecha del dictador. El dirigente se había refugiado el viernes en la ciudad de Zenten, al sudoeste de Trípoli, desde donde viajó luego a Túnez, según confirmó la agencia de noticias tunecina Tap.

Desde la vereda rebelde, el presidente del Consejo Nacional de Transición (CNT), Mustafa Abdel Jalil, confirmó ayer “contactos con la primera línea” del líder libio, pero advirtió que el fin del coronel es inminente y será “catastrófico”. “Todo demuestra que el fin está muy cerca con la ayuda de Dios. Si Kadafi quiere dejar el poder, que lo anuncie él mismo. Pero pensamos que no lo hará”, dijo Jalid en una conferencia de prensa. “Espero un fin catastrófico para él y los suyos”, agregó.

En tanto, en otros frentes de batalla los disidentes también ganaban posiciones. En Misurata un grupo numeroso de rebeldes avanzó ayer hacia el centro de la capital para tomar control de la sede de la radio y televisión libia. Según el CNT, unos diez mil combatientes luchaban ayer en Trípoli, donde las autoridades libias desmentían que Kadafi tenga intenciones de huir al exterior.

La conquista de Brega también fue confirmada por fuentes rebeldes en la zona, pero rechazada por el vocero militar de Kadafi, Ahmed Omar Bini, quien aseguró que los milicianos opositores fueron rechazados con intensos bombardeos. El viernes, desde sectores de la oposición, se informó que el líder libio estaba buscando un refugio para dejar el poder.

La ONU, en Siria. Mientras el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas se prepara para celebrar mañana una sesión especial en Siria, Amnistía Internacional instó a ese organismo a sumarse a las peticiones para que se remita la situación de Siria a la Corte Penal Internacional, donde el fiscal argentino Luis Moreno Ocampo podría, en ese caso, investigar al presidente Bashar Al Assad. Según Amnistia Internacional, el Consejo de Derechos Humanos debe apoyar una acción que advierta a los líderes de ese país que la comunidad internacional está dispuesta a perseguir penalmente a los responsables de esos crímenes, y que apunta contra Al Assad.

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