Este jueves, a partir de las 9.00, se reanudarán las audiencias de la megacausa "Arsenales II- Jefatura de Policía II", que investiga crímenes de lesa humanidad cometidos en los dos más sangrientos centros clandestinos de detenciones (CCD) que funcionaron en Tucumán durante la última dictadura militar.
El juicio se desarrollará durante lo que resta de febrero y marzo todos los días jueves y viernes, en la sala del Tribunal Oral Federal (TOF), en calle Crisóstomo Álvarez y Chacabuco, de la Capital tucumana.
En este debate se juzga la responsabilidad de 41 imputados, entre militares, ex policías y civiles, por los crímenes cometidos contra 221 víctimas que estuvieron detenidas o fueron vistas en los CCD "Arsenal Militar Miguel de Azcuénaga" y "Jefatura de Policía". Para conocer la verdad de lo que les sucedió a esas personas, fueron citados para el juicio más de 700 testigos. Entre los acusados, figuran el escribano Juan Carlos Benedicto y el cura católico José Mijalchyk.
Daniel Weisemberg, querellante de la organización Abogados y Abogadas del NOA en Derechos Humanos y Estudios Sociales "Andhes" en el debate, explicó que "esta megacausa es el segundo juicio por centro clandestino y la primera por circuito represivo que se realiza en la provincia. Es un juicio muy importante, histórico, por la cantidad de víctimas, y por cantidad de imputados", señaló.
Agregó que "para Andhes implica una gran oportunidad de avanzar en el anhelo histórico de memoria, verdad y justicia. Es la posibilidad de avanzar en este camino que permitiría obtener otra muestra muy importante de la profundidad del terrorismo de Estado en nuestra provincia", acotó el letrado.
El abogado recordó que "la ex Jefatura de Policía, era uno de los lugares donde se llevaba a los secuestrados, se los torturaba, se los interrogaba a los fines de sacarles la mayor información posible y después se producían los traslados al arsenal, donde finalmente, además de ser torturados, los cautivos eran ejecutados y sus cuerpos ocultados en fosas comunes en el mismo lugar".
Finalmente, Weisemberg reivindicó el hecho de que en esta causa se hayan incluido civiles entre los acusados. "Nosotros planteamos que el golpe fue cívico militar, que al golpe lo apoyaron grupos económicos y también sectores de poder como la Iglesia católica; el hecho de que se pueda avanzar en el juzgamiento del capellán del arsenal, José Mijalchyk, y del escribano Juan Carlos Benedicto, implica un reconocimiento de la participación de sectores civiles en la maquinaria genocida".
Comentá la nota