Fue pasado el mediodía de ayer en el frente del edificio donde funciona el Bingo, a puro ritmo de batucada y comiendo choripanes, en reclamo de urgente aumento salarial. Los manifestantes escribieron las paredes, arrojaron huevos y panfletearon a Daniel Angelici, uno de los propietarios de la empresa. “No me voy a dejar extorsionar”, declaró el empresario a EL NORTE.
Grupo nutrido
Los manifestantes eran más de 100 y llegaron a Ramallo en ómnibus, camionetas del gremio y autos particulares. Ingresaron por ruta 51, luego tomaron Avda. Savio hasta San Francisco Javier y desde allí caminaron la cuadra que los separaba del Bingo. El grupo estaba compuesto por representantes de diferentes bingos de la provincia de Buenos Aires que llegaban en apoyo a la lucha por aumento salarial que están llevando adelante sus compañeros de Ramallo, le expresaron a EL NORTE.
Posición del gremio
En el marco de una entrevista con diario EL NORTE, Ariel Fassione esgrimió que esta movilización fue a causa de los magros sueldos que cobran los empleados de los bingos de Ramallo y Pergamino, que pertenecen al mismo grupo empresarial: “En los dos bingos sufrimos, desde hace tiempo, una situación desesperante para los empleados: salarios bajos y condiciones precarias de trabajo. Y desde la parte empresarial no hay respuestas. Se pagan los peores salarios de todos los bingos de la Provincia de Buenos Aires” y “se violan las normas de seguridad e higiene. Vamos a profundizar las acciones directas y no vamos a dejar de reclamar lo que es justo para los trabajadores”.
Por otro lado acusó a Daniel Angelici de gastar el dinero en la campaña para ser presidente de Boca Juniors y no aumentarle el sueldo a sus trabajadores: “el dueño de estos Bingos pretende ser presidente de Boca en las próximas elecciones que habrá en el club y no duda en gastar recursos para ese fin. Pero mientras tanto, les paga sueldos miserables a sus empleados y deja a una enorme cantidad de familias en la incertidumbre. Todo por su falta de responsabilidad empresaria".



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