Realizan injerto al niño mordido por un rottweiler

Realizan injerto al niño mordido por un rottweiler
Se hará en el Castro Rendón y consiste en sacarle piel de sus muslos para implantársela en la cabeza.

El niño de 1 año y 11 meses, oriundo de Cutral Co, a quien lo mordió un perro rottweiler el 26 de diciembre pasado, será sometido hoy a un injerto de piel en el hospital Castro Rendón, donde permanece internado desde el accidente. Los médicos señalaron que el pequeño se encuentra en buen estado de salud.

Al niño lo había atacado el perro de un tío que vive en el fondo de su casa, mientras acompañaba a sus padres. Los familiares lo llevaron al hospital local donde comprobaron que había perdido cuero cabelludo y lo trasladaron de urgencia al Castro Rendón.

Pablo Colletti, médico pediatra del sector de internación pediátrica, explicó que la operación que se le realizará hoy consiste en sacarle piel de sus muslos para implantársela en la cabeza.

Los trece días que pasaron desde que el niño fue atacado fueron necesarios para darle tiempo a que la piel de su cabeza crezca, aunque según explicó Colletti como la herida es muy grande la única solución es el injerto. “Actualmente la cabecita tiene una herida como si fuera una coronilla franciscana”, describió el especialista.

Si bien no es una “rareza” el injerto de piel en el hospital, el médico indicó que es mucho más frecuente realizarlo por quemaduras. Comentó que en invierno son varios los niños que se suelen quemar con estufas o con agua hirviendo.

La operación a la que se lo someterá lleva anestesia total para poder sacar sin dolor la piel de sus piernas y poder injertarla en su cabeza.

Colletti comentó, además, que muchas veces estas operaciones "generan dolor y picazón en los pequeños así que todo el tiempo se lo tratará con medicación para que no sufra". Agregó que la duración de este tipo de intervención depende del tamaño de la herida.

El niño se encuentra en buen estado de salud, lo cual es importante para poder enfrentarlo ante una intervención. Luego deberá quedarse internado entre una o dos semanas para que continuamente se le realicen las curaciones.

Ayer a la mañana el pequeño se encontraba jugando con sus juguetes en la sala de espera del Castro Rendón acompañado de toda su familia. Su papá se mostró preocupado por el resultado de la operación.

Con respecto a la posibilidad de injertarle piel de otra persona para no tener que sacarle la de sus piernas, Colletti explicó que se realiza así porque de esta forma es más seguro que el cuerpo tenga una buena reacción. “Si tuviéramos que esperar, por ejemplo, un transplante, ya habría que constatar que sea compatible, en cambio así la propia piel de uno siempre es compatible con uno”, explicó el médico.

Comentá la nota