Gran cantidad de efectivos de esta fuerza de seguridad, entre los que se encontraban el jefe y subjefe, participaron de la misa que puso fin a su manifestación de fe. Habían partido el sábado desde el santuario San Cayetano, de Liniers.
En la celebración eucarística, que fue llevada adelante para “poner bajo la protección de María” a esta Institución, sus caídos y sus heridos, estuvieron presentes el jefe y subjefe de la Policía Federal, los comisarios generales Néstor Vallecca y Jorge Oriolo, respectivamente, y miembros de la plaza mayor de este organismo. Además, se unió a esta manifestación de fe una delegación de Santiago del Estero, que también compartió las intenciones y deseos de los efectivos de esa provincia.
Los representantes de esta fuerza de seguridad que estuvieron en la Basílica contaron con el acompañamiento musical del coro de la Policía Federal y también su banda sinfónica que interpretó su versión del Himno Nacional al terminar la celebración.
La misa fue oficiada por el capellán general de la Policía, Héctor Francesconi, quien, durante la homilía instó a los fieles a “aprovechar este momento particular de encuentro con María y con Cristo, momento que tiene una fuerza particular, diferente a la del resto de los domingos”.
El sacerdote manifestó que debe ser importante para estos peregrinos darles un espacio en su corazón a la Virgen y a Jesús, quienes “nos acompañan y nos alegran en los momentos difíciles” y a quienes se les pidió y agradeció de manera particular durante este fin de semana.
Por último, Francesconi agradeció a todos los que, año tras año, hacen posible que esta manifestación de fe de la Policía Federal pueda llevarse adelante, y, de manera particular, a cada uno de los peregrinos que “ponen su grano de arena” y su esfuerzo en este camino.
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