Roberto Alfiz mencionó cuáles son los cambios que propone este proyecto y sus beneficios con respecto a la normativa vigente. Los más importantes son la mirada desde el usuario y la transformación del servicio financiero en un servicio público.
Antes de comenzar a dialogar con el público, Alfiz habló con EL CIVISMO y explicó que, aunque la reglamentación de la actividad financiera parece un tema “gris, denso, alejado de cada uno de nosotros, en realidad toda la actividad financiera, no solamente nos roza, nos choca, sino que nos atropella las 24 horas del día. Intento demostrar la importancia que tiene nuestro proyecto para mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos”.
En primer lugar, manifestó que una de las modificaciones más importantes que podrían llevarse adelante en caso de aprobarse esta ley, promulgada hace 34 años, sería la transformación del sistema financiero en un servicio público, “como la luz y el gas”. “Sería un derecho de la gente y no una decisión del dueño del banco en poder dárselo o una opción del público. Acá hay un derecho de recibir determinados servicios, inclusive hasta gratuitamente”, explicó. Además, aseguró que cambiará el punto de vista, para que sea desde el usuario y no desde el dueño del banco.
Por otro lado, consideró que este proyecto favorecerá a pequeñas localidades que no cuentan con servicio bancario, ya que los bancos que abran sucursales en ciudades pobladas, deberán poner sucursales en aquellos sectores más alejados. “Como efectivamente esa sucursal no se va a equilibrar económicamente, le va a dar quebranto a esa empresa, el conjunto de las entidades financieras tiene que subsidiar esa pérdida que le produce”, expresó.
Alfiz mencionó que, con respecto a la ley vigente, esta nueva propuesta tiene grandes ventajas. En la actualidad, aseguró, la norma permite que los bancos lleven adelante toda actividad que no esté explícitamente prohibida. “Es decir que con el dinero que todos depositamos de nuestro sueldo, que va al banco, el dueño puede disponer de él. Lo puede prestar o no, puede comprar acciones para que sus acciones valgan más o no. Le deja librado a él”.
La ley de Servicios Financieros, en cambio, propone que el 45 por ciento de la cartera de créditos de las entidades bancarias deberá estar destinado a PyMES y a crédito hipotecario. “Con el otro 55 por ciento, ‘José Banco’ puede hacer lo que le parezca”, detalló Alfiz.
Entre otros de los beneficios que traería la sanción de esta ley, el ex gerente zonal de Credicoop mencionó que fijará un máximo, que no podrá ser superior al 10 por ciento, a las tasas que los bancos puedan cobrar, tanto sobre el 45 por ciento de la cartera, como sobre los créditos personales.
Por último, Alfiz explicó que esta ley cambiará la responsabilidad de la banca extranjera, para que no sólo deban responder por sus negocios en Argentina con su patrimonio local, sino con el patrimonio de su país de origen.
“Aquellos que pierden sus privilegios con la reglamentación de esta ley de Servicios Financieros, están haciendo un lobby espantoso para lograr que este proyecto no funcione”, aseguró Alfiz. Igualmente, se mantuvo esperanzado de que en marzo de 2011 pueda discutirse en el Parlamento.
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