Lo dispuso la Corte Suprema de Justicia. No se investigará el homicidio, pero sí posibles delitos como el apriete de testigos.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación le ordenó a la Justicia cordobesa reabrir la investigación por la muerte de Alejandro Flores, un niño de 5 años que desapareció en Río Cuarto en medio de una tormenta en 1991 y siempre se sospechó que había sido atropellado por un móvil del Comando Radioeléctrico.
No se investigarán las circunstancias de la muerte del niño, delito que ya prescribió, pero sí “delitos conexos”, como por ejemplo posibles aprietes a testigos.
Por la muerte de Ale dos policías estuvieron imputados: el comisario retirado Mario Luis Gaumet y el exmiembro del Eter Gustavo Javier Funes. En diciembre 2010, el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba dictaminó que el caso había prescripto. Los policías podrían ser imputados, pero no por el delito de homicidio.
Los restos de Ale Flores estuvieron ocultos durante 17 años y finalmente, cuando se encontraron, de manera fortuita, el fiscal interviniente interpretó que la causa estaba prescripta. El hallazgo se produjo el 2 de julio de 2008, y en 2010 el Tribunal Superior confirmó la prescripción de la acción penal.
Ahora, el histórico fallo de la Corte ordena profundizar la investigación para esclarecer la muerte del niño y pide expresamente que se investigue “los acontecimientos que pudieran haber entorpecido la marcha del proceso y dilatado la pesquisa”. “La extinción de la pretensión penal no implica desentenderse de la obligación del Estado de asegurar el derecho de los padres de la víctima a conocer la verdad de los hechos”, dice el fallo.
El caso vuelve a Río Cuarto y será ahora la Fiscalía de primer turno, a cargo de Walter Guzmán
En el 2009, el fiscal que instruyó la causa original, Javier Di Santo, determinó que los policías habrían sido quienes atropellaron al niño, omitieron llevaron a un hospital y, cuando murió, ocultaron el cuerpo. En una misma resolución los imputó por homicidio culposo y encubrimiento y los sobreseyó por prescripción. El fiscal de Cámara y el juez de Control se opusieron y ahora es la Corte la que reaviva la esperanza de que haya justicia en uno de los más tremendos crímenes impunes de Río Cuarto.
Los restos del niño aparecieron a 300 metros del lugar del presunto siniestro via.
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