El próximo 5 de noviembre vence la prórroga del contrato con la controvertida y multidenunciada Covelia. Extensión que buscó una bocanada de aire para avanzar y ultimar la municipalización de la recolección de residuos domiciliarios. Hecho que aún estaría demorada en su constitución
Las fuentes aseguran que Covelia estaría haciendo las valijas. Situación que provocaría que el gremio de Camioneros reaccione con el discurso de siempre, y el reiterado título: “La defensa de los puestos de trabajo”. Reclamo que trasladaría una vez más a la puerta de la Municipalidad en lugar de hacerlo en la sede de la empresa Covelia, quien legalmente contrata aunque dejaría a los 400 trabajadores en la calle.
Lo cierto es que por estas horas son varias las alternativas que se escuchan puertas adentro de la Comuna, siendo Gutiérrez el dueño de la birome.
Algunos afirman que como aún no se licitó el armado de los 84 camiones necesarios para que funcione el servicio de la recolección de residuos domiciliarios a cargo de la Municipalidad, una de las opciones es la contratación de una flota de camiones y personal para hacer ese trabajo. Otra que no debe perderse de vista es que el Concejo Deliberante sancione una nueva Emergencia Sanitaria que habilite a otra prórroga por 180 días.
El 28 de octubre será un día clave. Allí comenzarían a encaminarse las definiciones. Momento en que de igual manera se avanzaría en la conformación de una planta de tratamiento en el reciclado de residuos domiciliarios.
A semanas que el Concejo Deliberante diera su okey al destino de los 10 millones de pesos provenientes de fondos del tesoro nacional para la creación de la planta de reciclado, trascendió que estaría todo listo para que arribe al HCD el pliego de la licitación para la construcción de la estructura de la planta. Una vez culminada con esta licitación se prevé -explicaron- que se realice otra licitación para la compra de vehículos para la movilidad de los “recicladores”. Planta que al ponerse en funcionamiento tendría una capacidad de tratamiento de unas 10 toneladas diarias.
Ese mismo 28 también se moverán las agujas del reloj, dándose inicio a la cuenta regresiva que comenzará a ser debatida por todos los sectores políticos y sociales de la ciudad. Y que podrá culminar en una prórroga más.
Eso sí, la última palabra la tiene Gutiérrez.

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