El ex secretario de Seguridad disparó hacía el Ejecutivo. “No encontré la predisposición que esperaba cuando lo plantee”, dijo. Dio su versión sobre el conflicto Arroyo y Rubianes, de quien dijo: “No la escucharon”.
A 24 horas de haber renunciado a su cargo tras el escándalo con su equipo y el intendente, el ex secretario de Seguridad Municipal, Julio Razona, dio algunos detalles más acerca de esta sorpresiva salida.
Dio su versión acerca de lo ocurrido entre Carlos Arroyo y Alejandra Rubianes, quien iba a ocupar el puesto de directora de Políticas de Seguridad. “Había habido una queja del Sindicato de Empleados Municipales sobre que habían recibido un reclamo de una trabajadora que decía que había recibido maltratos por parte de uno de mis colaboradores, puntualmente la doctora Rubianes”, dijo.
Sobre su equipo, expresó: “Los conozco, sé que son gente de bien, honestas y desmintieron que esto haya ocurrido”.
Consultado sobre cómo tomó la negativa de Arroyo para la continuidad de Rubianes y el resto del equipo que juró el jueves pasado en el Teatro Colón, señaló: “Fue una manifestación de Arroyo que me puso entre la espada y la pared.. No se la escuchó a la doctora Rubianes, no tuvo derecho a réplica. Fue una decisión apresurada e injusta”.
“Colaboramos a destajo desde que juramos. Para nosotros fue muy doloroso porque le habíamos puesto muchísima pasión y veíamos que daba muy buenos resultados nuestra gestión”, sostuvo.
En tanto, habló sobre algunos presuntos hechos de corrupción de consideración dentro de la cartera y en especial dentro del Centro de Monitoreo. “Advertimos al Poder Ejecutivo que había más de 100 millones de pesos de contratos fraudulentos que no tenían que pagar”, recalcó.
“Generamos que se comience con la tarea de exigirle la entrega a la gente que tenga las licencias de conducir truchas, que hay más de 7311 que circulan en las calles”, denunció Razona, quien agregó: “No hubo la predisposición que esperaba, parece que molestó. Creo que a alguien le molesto esto. Yo esto no lo consulté, el doctor Arroyo me dijo que tenía que hacer implacable contra la corrupción y así lo hice”.
“Me encontré que había dos cosas graves con el Centro de Monitoreo”, siguió el abogado, quien indicó que “se firmó un contrato por 10 años con un locador que no era el titular de dominio” y sumó: “A su vez, se firmó un contrato con Prosegur para que lleve la tarea de observación de las pantallas por ocho meses con un pago de 54 millones”.
Al calificar esta situación, subrayó dos cuestiones: “Estas investigaciones eran de la gestión anterior” y que “Fue un nido de corrupción”.
“Espero lo mejor, sé que el doctor Arroyo ha obrado de buena fe, que es una persona honesta. Tal vez, no tiene los tiempos que podemos tener personas que venimos con otro ímpetu. Tiene otros tiempos. Lo que se habla de que Arroyo no usa telefónica móvil, es una foto de todo esto, es una persona prestigiosa que tiene las mejores intenciones pero creo que no se coincide con la velocidad y el ímpetu de las personas que lo rodeamos”, cerró.


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