En el último año, ya se incrementaron un 60,7%. Ello se explica porque las sanciones están atadas al precio de la nafta Premium, que no para de aumentar su valor.
Las multas de la Policía Caminera vienen pisando muy fuerte el acelerador por las rutas cordobesas.
En el último año (desde julio de 2013 a esta parte), el valor de las sanciones económicas aplicadas a las infracciones de tránsito detectadas por la fuerza rutera se ha incrementado un significativo 60,7 por ciento, duplicando el índice general de inflación.
Esto es así porque el monto económico de las multas que cobra la Caminera se actualiza mes a mes en función de la evolución que experimenta el precio al público de los combustibles líquidos, que desde finales del año pasado no para de subir.
De esta manera, el grueso de las infracciones constatadas por la Policía en las rutas de nuestra provincia tiene hoy una sanción pecuniaria superior a los 1.300 pesos, llegando hasta los 2.000 pesos para el caso de las faltas consideradas más graves, como conducir sin cinturón de seguridad puesto o adelantarse cruzando la doble línea amarilla.
Y ello, sin considerar los valores exorbitantes a los que han llegado las multas por conducir con algún grado de alcohol en sangre, luego de que en junio pasado entrara en vigencia la nueva Ley de Alcoholemia Cero. En este caso, las sanciones parten desde los 2.760 pesos y llegan hasta la friolera de 27.600 pesos.
Multas “nafteras”. Desde que se relanzó la Policía Caminera, durante la gestión del ex gobernador Juan Schiaretti, el valor de las multas se calcula sobre la base de Unidades Fijas (UF) establecidas teniendo en cuenta el precio de la nafta Premium de YPF. El relevamiento se toma periódicamente en los surtidores de la estación de servicio que el Automóvil Club Argentino (ACA) tiene en la esquina de General Paz y Humberto Primo, en esta capital cordobesa.
Sobre esa referencia, el Codificador Concordado de Infracciones de Tránsito (sancionado por ley en mayo de 2012) actualiza el valor de las sanciones de acuerdo con la gravedad de las infracciones cometidas.
Así, las multas más leves “cuestan” entre 20 y 100 UF; las graves, entre 100 y 200 UF; y las más graves, de 200 a 400 UF. La excepción está dada por las faltas por alcoholemia, que elevan dicho cálculo hasta un máximo de 2.000 UF (ver ejemplos de valores de multas en la página 3).
En la actualidad, el precio en la ciudad de Córdoba del litro de nafta Premium (y por lo tanto el valor de la UF) es de 13,80 pesos, un 60,7 por ciento más que en julio del año pasado, cuando costaba 8,59 pesos. Dicho valor incluye los 54 centavos por litro que el Gobierno provincial retiene en concepto de Tasa Vial.
Los aumentos más significativos se han registrado sobre todo este año, cuando la petrolera estatal inició un acelerado proceso de reajuste de los precios en los surtidores de sus estaciones de servicio. De hecho, en lo que va del año el litro de nafta acumula un incremento del 43,9 por ciento, con un impacto directo y equivalente sobre el valor de las multas que aplica la Caminera.
Respecto de 2008, año de nacimiento de la fuerza de control en las rutas cordobesas, el costo de las multas de tránsito se encareció un impresionante 452 por ciento, vale decir, 3,5 veces. En aquel entonces, el valor de la Unidad Fija era de “apenas” 2,50 pesos.
$ 1.380 por luces apagadas. Ese es el valor actual de una de las infracciones más comunes sancionada por la Policía Caminera.
La opinión de Gabriel Esbry: Marche un desacople para el tarifario caminero. Atar el valor de las multas de la Policía Caminera a algún precio de referencia no es una mala idea, ya que ello permite actualizar el monto de las sanciones a la evolución de la inflación general.
Pero, plantear esa equivalencia con los combustibles líquidos termina ahora siendo desmedido, debido al fuerte incremento que vienen experimentando desde hace algunos meses los precios en los surtidores de las estaciones de servicio.
Frente a ello, el Gobierno provincial debería considerar la posibilidad de desacoplar (al menos transitoriamente) ambos valores, para que el monto de las multas que pagan los automovilistas no se torne desproporcionado en relación a la falta que se busca sancionar.
Actualmente, existen otros precios mucho más “realistas” a los que se puede acoplar el tarifario que utiliza la Policía Caminera. Pero sin dudas, lo más razonable sería tomar como referencia general el índice de salarios privados, toda vez que quienes pagan las multas son, en su inmensa mayoría, empleados y trabajadores independientes.

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