Una denuncia del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Azul que hizo pública ayer, remarca que el edificio donde funciona la Dirección de Control Urbano se encuentra invadido por ratas.
Ante esta situación, desde el Ejecutivo sólo atinaron a poner cebos para matarlas, incluso dentro de los cajones de los escritorios que utilizan los trabajadores. Tal es así que el lunes, cuando los empleados se presentaron en el lugar, se encontraron con el veneno disperso por todo el lugar, al igual que los ciudadanos que fueron a hacer trámites. Desde el gremio apuntaron que mientras el municipio clausura locales por no tener las condiciones de seguridad e higiene correspondientes, “es el primero en incumplirlas”. Además, hablaron de las condiciones de hacinamiento que deben sobrellevar las aproximadamente 50 personas que allí trabajan.
Comentá la nota